Fiestas clandestinas, alcohol, tusi, vehículos y marcas de lujo formaban parte de la rutina que Brayan Farías Díaz exhibía públicamente en sus redes sociales.
El ciudadano venezolano de situación migratoria irregular fue abatido por Carabineros en la comuna de Lo Espejo, luego de percutar un disparo mortal contra el cabo segundo Cristopher Aguilera.
En plataformas como TikTok e Instagram, Farías compartía registros de su estilo de vida nocturno. En agosto de 2024, el sujeto publicó un video donde se observaba una mesa repleta de botellas de alcohol, cigarrillos y bolsas con ketamina, cocaína y tusi, acompañado del mensaje “Que se repita una rumba así”.
A las imágenes de fiestas y vehículos se sumaban constantes alusiones a su país de origen. “No es Miami, no es Dubái, es Venezuela, ¿vale?”, escribió en un registro grabado en la nieve, donde también difundía videos ejerciendo como DJ. Paralelamente, utilizaba sus perfiles para publicar descargos sentimentales como “Entendí que lo que amas no lo dejas ir y no vi ese interés en ti”.
Prontuario policial de Brayan Farías
El actuar del sujeto ya había sido detectado por Carabineros antes del fatal desenlace en Lo Espejo. El pasado 12 de abril de 2026, Farías fue arrestado durante un procedimiento por ruidos molestos en una parcela de Las Vertientes, en la comuna de Pirque, donde se incautaron diversas sustancias ilícitas como marihuana, cocaína, fentanilo y tusi.
En aquella fiscalización masiva a cerca de 70 personas, el individuo fue sorprendido portando una navaja suiza de 16 centímetros. Pese a quedar con antecedentes por porte de arma blanca y cohecho, Farías quedó libre y mantenía arraigo nacional al momento del ataque, sin órdenes de expulsión ni condenas vigentes.
El enfrentamiento mortal ocurrió cuando el sujeto sacó un arma de fuego ante la presencia policial y percutió un proyectil a la cabeza del cabo Aguilera.
Un segundo carabinero repelió el ataque con su arma de servicio y abatió al agresor.