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Comer completo en la calle: multas insólitas que se han cursado en Chile

Desde ser sancionado por comprar comida en un carrito no autorizado hasta alimentar perros callejeros, estos son algunos de los partes más llamativos conocidos en el país.

24horas.cl

Lo multaron por comer un completo en la calle: las multas más insólitas que se han cursado en Chile

Jueves 24 de septiembre de 2026

A lo largo de los años, distintas personas han recibido multas por situaciones que, a primera vista, pueden parecer poco habituales. Entre ellas se encuentra el caso de César Soto, quien en 2018 fue sancionado por comprar y comer un completo en la vía pública.

"Recuerdo que un inspector municipal me detuvo a medio camino mientras yo me comía un completo que otra persona me había regalado porque lo había efectuado en un carrito no establecido. Debido a que ya le habían sacado un montón de multas y seguía funcionando, optaron por comenzar a citar a las personas que compraban", relató el afectado al matinal Buenos Días a Todos. 

Otro caso ocurrió en Curicó y tuvo como protagonista a Marcelo Olave, un comerciante que fue multado por alimentar a perros callejeros frente a su negocio. "Llegaron a notificarme de que yo no podía mantenerlos acá", explicó el hombre.

Desde la Fundación Paticorta, Orieta Morán cuestionó este tipo de sanciones y aseguró que la normativa no contempla multar a una persona únicamente por alimentar a un perro en situación de abandono.

"La ley señala a quien le da alimento y albergue a un perrito en la calle, cosa que sigue siendo ilógica porque nos estamos haciendo cargo de la irresponsabilidad de otro", sostuvo.

Pero entre los casos más llamativos esta uno relatado por Francisco Ríos, juez de Policía Local de Lampa, quien recordó una multa relacionada con un vehículo abandonado que tenía una boa en su interior. 

El hecho llamó especialmente la atención porque no existen boas de forma natural en Chile. El animal finalmente fue retirado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG).

Al ser consultado por la situación, el propietario del vehículo explicó que había quedado en panne y aseguró que pensaba que la serpiente había ingresado durante la noche. Sin embargo, al indagar sobre el origen del animal, entregó un dato inesperado: había comprado el automóvil a un hombre que trabajaba en un circo.

"Llamamos al tipo del circo y me dice: ‘Ahí está Corina, se nos había perdido en una función que tuvimos en Colina’", relató Ríos.