Medicina más empática: el nuevo nombre que tendrá el síndrome de ovario poliquístico
Nueva denominación busca reflejar el impacto hormonal, metabólico y mental de la enfermedad que afecta a una de cada ocho mujeres en edad reproductiva
Domingo 17 de mayo de 2026
El síndrome de ovario poliquístico, conocido históricamente por sus siglas SOP, comenzará una transición hacia una nueva denominación: síndrome ovárico metabólico poliendocrino. El cambio fue impulsado por un consenso internacional liderado por 56 organizaciones médicas y de pacientes, con el objetivo de corregir una definición considerada imprecisa, engañosa y estigmatizante.
Especialistas explican que el antiguo nombre centraba erróneamente la atención en la presencia de “quistes” en los ovarios, cuando en realidad muchas pacientes presentan un aumento de folículos ováricos y no necesariamente quistes. Además, recalcan que se trata de una condición hormonal y metabólica compleja que va mucho más allá de la salud reproductiva.
“El nombre anterior inducía mucho error porque parecía enfocarse exclusivamente en los ovarios”, explicaron expertos, quienes destacaron que la enfermedad también puede provocar resistencia a la insulina, dificultad para bajar de peso, acné, caída del cabello, aumento de la vellosidad e incluso problemas de salud mental como ansiedad y depresión.
La Organización Mundial de la Salud estima que entre el 10% y el 13% de las mujeres en edad fértil padecen esta condición en el mundo, aunque cerca del 70% no sabe que la tiene. Para muchas pacientes, el diagnóstico ha sido históricamente confuso o minimizado.
Ese fue el caso de Paula, quien comenzó con irregularidades menstruales en la adolescencia y asegura que durante años sintió que sus síntomas eran tratados como problemas aislados. “La ansiedad era como no entender de dónde venía. Si hubiese sabido esto antes, quizás me habría calmado más”, relató.
Los especialistas afirman que el nuevo nombre permitirá una mirada más integral de la enfermedad y facilitará la educación tanto de pacientes como de profesionales de la salud. Aunque la forma de diagnosticar y tratar el síndrome no cambiará, esperan que la nueva denominación motive a más mujeres a consultar y comprender mejor su condición.
La transición oficial hacia el nuevo nombre se realizará de manera gradual durante los próximos tres años.