Un brote de hantavirus a bordo del crucero de lujo MV Hondius, que zarpó desde Ushuaia con destino a Europa, ha encendido las alarmas sanitarias internacionales. Lo que comenzó como un caso aislado se ha transformado en una emergencia médica tras confirmarse que la variante responsable es la Cepa Andes, una de las más peligrosas del mundo y con presencia en el sur de Chile y Argentina.
El brote en alta mar
Hasta la fecha, se han reportado tres fallecidos y al menos ocho casos confirmados. El buque, que transportaba a científicos y turistas, se encuentra bajo estricta vigilancia tras haber realizado evacuaciones médicas en Sudáfrica y ser monitoreado por autoridades en los Países Bajos. El temor de las autoridades radica en la naturaleza específica de este virus: a diferencia de otras variantes, la Cepa Andes es la única documentada con capacidad de transmisión de persona a persona.
¿Por qué la Cepa Andes es distinta?
El hantavirus común suele contraerse por la inhalación de partículas de orina o heces de roedores infectados. Sin embargo, la Cepa Andes, endémica de la zona cordillerana de Sudamérica, rompe esta regla. Según expertos epidemiológicos, esta variante permite el contagio por contacto estrecho entre humanos, lo que explica la rápida propagación en el entorno cerrado de un crucero.
Alerta internacional y medidas en España
El crucero tiene previsto acercarse a las Islas Canarias, donde el gobierno español ya prepara protocolos de triaje masivo. Por su parte, en Singapur, las autoridades han ordenado el confinamiento preventivo de ciudadanos que formaron parte de la tripulación o fueron pasajeros en tramos anteriores del viaje.
Síntomas a los que hay que prestar atención
Las autoridades de salud han pedido a los viajeros y a la población en general estar atentos a los siguientes síntomas, que pueden confundirse con una gripe común pero evolucionan rápidamente:
- Fiebre alta y dolores musculares intensos.
- Dolor de cabeza y fatiga.
- Dificultad respiratoria (fase crítica).
- Náuseas y vómitos.
El periodo de incubación puede ser de hasta 45 días, lo que dificulta el control total del brote. Por ahora, la OMS mantiene el riesgo global como "moderado", pero enfatiza la necesidad de aislamiento inmediato para cualquier caso sospechoso vinculado al MV Hondius.