Cambio de hora: el efecto que podrías sentir y cómo adaptarte
El cambio ya se realizó y el cuerpo puede tardar algunos días en adaptarse. Esto recomiendan los expertos.
Lunes 7 de septiembre de 2026
El cambio de hora ya se realizó en gran parte de Chile, dando paso al horario de verano. Aunque para muchas personas la modificación puede parecer menor, especialistas advierten que adelantar los relojes puede generar alteraciones en el sueño y el ciclo circadiano durante los primeros días.
Cuando los relojes marcaron las 23:59 horas del sábado en Chile continental, debieron adelantarse 60 minutos hasta llegar a la 01:00 del domingo. La modificación no se aplicó en las regiones de Aysén, Magallanes y la Antártica chilena.
¿Por qué el cambio de hora puede afectar el sueño?
El neurólogo Pablo Salinas explicó que el organismo funciona de acuerdo con determinados horarios y ciclos de luz y oscuridad. Al modificar la hora oficial, se produce una desincronización que obliga al cuerpo a adaptarse a la nueva rutina.
Este proceso puede extenderse por tres o cuatro días, periodo en el que algunas personas podrían experimentar cambios en sus patrones de sueño.
En tanto, el neurólogo Gabriel Abudinén reveló que el cuerpo cuenta con un reloj biológico ubicado en el núcleo supraquiasmático, una estructura del cerebro que regula las transiciones entre el sueño y la vigilia.
Cuando este sistema se desregula producto del cambio de horario, pueden aparecer problemas para conciliar el sueño, insomnio y mayor fatiga al despertar.
Las recomendaciones para adaptarse al horario de verano
La psicóloga Margarita Bórquez, académica de la Universidad de Chile, entregó una serie de recomendaciones para facilitar la adaptación:
- Mantener horarios estables para acostarse y levantarse.
- Evitar comer durante las tres horas previas a dormir.
- Realizar ejercicio durante el día y evitar actividad física intensa antes de acostarse.
- Evitar la cafeína durante la tarde y noche.
- Utilizar la cama principalmente para dormir.
- Reducir el uso de pantallas antes de acostarse.
- Dormir en una habitación oscura para favorecer la liberación de melatonina.
- Mantener una temperatura de entre 18 y 21 °C.
La especialista también recomendó que, cuando sea posible, los horarios de sueño, alimentación y ejercicio se ajusten progresivamente para facilitar la adaptación.
De esta manera, el organismo podía comenzar a adaptarse al nuevo horario antes de enfrentar por completo el cambio de hora.