El ingrediente “viral” que puede recuperar ropa blanca, eliminar olores y combatir manchas difíciles

El compuesto, conocido popularmente como “agua oxigenada en polvo”, activa una reacción al entrar en contacto con agua y puede ser un aliado para la limpieza de textiles y algunas superficies del hogar.

24horas.cl

Miércoles 16 de septiembre de 2026

No es cloro, tampoco un quitamanchas convencional. El percarbonato de sodio se ha convertido en un ingrediente cada vez más utilizado en productos de limpieza, especialmente para recuperar prendas blancas, combatir manchas orgánicas y eliminar olores persistentes.

Aunque su nombre puede resultar desconocido para muchos consumidores, su funcionamiento es relativamente sencillo. Se trata de un compuesto formado por carbonato de sodio y peróxido de hidrógeno que, al entrar en contacto con agua, libera peróxido de hidrógeno y carbonato de sodio.

“De manera simple, el percarbonato al entrar en contacto con agua libera peróxido de hidrógeno. El primero actúa oxidando las moléculas responsables de muchas manchas y olores, mientras que el carbonato de sodio aumenta la alcalinidad y ayuda a desprender grasa y suciedad orgánica”, explica Ignacio Affeld, de Mamá Limpiando.

De ropa amarillenta a paños con mal olor: sus usos menos conocidos

Uno de los usos donde el percarbonato puede mostrar mejores resultados es en la recuperación de ropa blanca que ha adquirido un tono amarillento o grisáceo con el tiempo. También puede utilizarse para tratar manchas de sudor en axilas y cuellos, calcetines muy sucios y textiles que conservan olores pese a haber sido lavados.

Toallas, ropa de cama y paños de cocina son otros de los elementos que pueden beneficiarse de este tipo de limpieza, especialmente cuando existe olor persistente a humedad o comida.

“Uno de los usos que más puede sorprender es su capacidad para recuperar textiles que parecen limpios, pero que siguen conservando malos olores. También puede ayudar con manchas de alimentos como tomate, curry o café, incluso en algunos recipientes plásticos que han quedado teñidos por estos productos”, señala Affeld.

No todo vale: los errores que pueden reducir su efectividad

Uno de los errores más habituales es pensar que mientras más tiempo se deje actuar, mejor será el resultado. Sin embargo, una vez disuelto en agua, el peróxido de hidrógeno comienza a descomponerse, por lo que se recomienda preparar la solución justo antes de utilizarla.

La temperatura también es relevante. En general, el percarbonato funciona mejor con agua tibia o caliente, siempre que las indicaciones del tejido o superficie lo permitan.

“Es importante no caer en la idea de que el percarbonato sirve para todo. Tiene una acción oxidante muy útil para manchas y olores, pero eso no significa que cualquier preparación casera pueda considerarse un desinfectante para cualquier superficie o microorganismo”, advierten desde Mamá Limpiando.

Una alternativa al cloro, pero no un producto “100% ecológico”

El percarbonato también ha ganado espacio entre quienes buscan alternativas al blanqueamiento con cloro. Al utilizarlo correctamente, su reacción libera principalmente agua, oxígeno y carbonato de sodio, y además se comercializa habitualmente en formato sólido, lo que puede reducir el transporte de agua frente a determinados productos líquidos. Sin embargo, esto no significa que sea completamente inocuo para el medioambiente.

“Es más preciso hablar de una alternativa de blanqueamiento basada en oxígeno y con un perfil ambiental favorable frente a algunos productos tradicionales, que decir que es un producto ‘100% ecológico’. Sigue siendo un agente oxidante y debe utilizarse de manera responsable”, puntualiza Affeld.

Tres usos para comenzar

Para quienes quieran incorporar el percarbonato de sodio a su rutina de limpieza, el experto recomienda comenzar por tres aplicaciones: recuperar ropa blanca, eliminar olores persistentes de toallas y paños, y tratar manchas orgánicas difíciles como sudor, café, té y restos de comida.

En todos los casos, recomienda disolver bien el producto, preparar la mezcla justo antes de utilizarla, respetar la temperatura adecuada para cada tejido y realizar una prueba previa cuando se trate de prendas de color o superficies delicadas.

Precaución: mezclas que deben evitarse

El percarbonato de sodio nunca debe mezclarse con cloro o lejía, debido al riesgo de generar reacciones peligrosas. Tampoco debe combinarse con productos ácidos como vinagre, ácido cítrico o ácido oxálico.

Al manipularlo, se recomienda evitar inhalar el polvo, utilizar guantes, impedir el contacto con los ojos y mantener el producto bien cerrado, en un lugar seco y fuera del alcance de niños y mascotas.

Te podría interesar

Miércoles 16 de septiembre de 2026

"Para alguien deprimido es difícil sentir que todo 'florece' mientras se siente mal"

Martes 15 de septiembre de 2026

¿Omeprazol antes o después de comer? El error que muchos cometen en Fiestas Patrias