No debes dejar pasar: Estos son los “signos de alarma” en tu cuerpo por estrés crónico
Un dermatólogo reveló una lista de síntomas a los que tienes que poner atención y acudir a un especialista si los tienes.
Lunes 6 de abril de 2026
El cortisol, conocido como la "hormona del estrés", es uno de los principales en generar síntomas de alerta en el cuerpo de las personas y provocar graves daños en la salud si es que no hay un control adecuado a nivel físico y emocional.
Y es que esta hormona producida por las glándulas suprarrenales, ubicadas sobre cada riñón, sube y baja sus niveles ante situaciones de alerta, estrés crónico y una vida acelerada.
Incluso ayuda o empeora en el metabolismo y la regulación del sistema inmune, provocando grandes cambios en el cuerpo de las personas si es que se desregula.
El dermatólogo y tricólogo Gabriel Aedo explicó a través de su Instagram que, para que el cortisol funcione correctamente, se debe tener una vida equilibrada.
"El equilibrio es tu aliado. Pero cuando está elevado de forma sostenida, puede generar cambios importantes en el cuerpo… y ahí hay que mirar más profundo", detalló.
Cómo el cuerpo avisa que sufres de estrés crónico
Por eso el doctor entregó una lista de "signos de alarma" y “banderas rojas” que se deben consultar a un especialista porque, aunque son síntomas leves, "no conviene dejar pasar".
- Cara en “luna llena” marcada
- Acúmulo de grasa en dorso (“dorso de búfalo”)
- Estrías violáceas anchas (especialmente en abdomen)
- Debilidad muscular proximal (dificultad para subir escaleras o levantarse)
- Equimosis (moretones) frecuentes sin golpes claros
- Hipertensión de difícil control
- Diabetes o hiperglicemia reciente sin causa clara
- Osteoporosis o fracturas con mínimo trauma
¿Cómo regular el cortisol?
Lo ideal es que, si hay estos síntomas, se deba acudir al médico para descartar alguna enfermedad más grave; luego, si se identifica que es producto del estrés descontrolado, tomar las siguientes medidas:
- Dormir bien (regularidad > cantidad)
- Manejo del estrés: respiración, pausas, meditación
- Ejercicio regular (sin sobreentrenar)
- Alimentación equilibrada (evitar picos de azúcar)
- Limitar exceso de cafeína y alcohol
- Cuidar la barrera cutánea si hay impacto en piel