“Pasar agosto” no es solo un dicho: la explicación médica detrás de la tradición chilena
Aunque suele asociarse a una superstición popular, agosto puede ser un mes complejo. Expertos entregan recomendaciones para enfrentar las últimas semanas del invierno.
Miércoles 12 de agosto de 2026
Cada año, cuando llega agosto, vuelve a aparecer en la conversación de los chilenos el tradicional dicho “hay que pasar agosto”. Aunque suele tomarse como una superstición o una frase popular, este mes puede representar un periodo especialmente desafiante para la salud de los adultos mayores, debido al frío, los cambios de temperatura y el aumento de enfermedades respiratorias.
¿Por qué agosto puede ser un mes complejo?
El invierno y sus variaciones de temperatura pueden aumentar la vulnerabilidad de las personas mayores, especialmente de quienes tienen enfermedades crónicas. A esto se suma un mayor riesgo de infecciones respiratorias y de complicaciones asociadas a estas patologías.
El Dr. Pablo Gallardo, jefe de Geriatría de Clínica Santa María, explicó que los meses fríos, particularmente agosto, se relacionan con una mayor mortalidad en este grupo debido a que aumenta la vulnerabilidad de las vías respiratorias, facilitando que los microorganismos lleguen a los pulmones.
Por esta razón, el especialista llama a reforzar las medidas de prevención y mantener hábitos saludables durante las últimas semanas del invierno.
El Dr. Felipe Rivera, broncopulmonar de Clínica Dávila, también destacó la importancia de la vacunación. Según señala, todas las personas deberían vacunarse, especialmente quienes tienen más de 60 años, contra la influenza y el COVID-19 y, de ser posible, también contra el virus respiratorio sincicial (VRS), para el que existe una vacuna destinada a adultos.
La Dra. Katherin Falck, directora médica de Help Rescate, advirtió que los adultos mayores pueden desarrollar cuadros respiratorios más complejos que las personas jóvenes o adultas sanas. Entre las principales complicaciones se encuentran las neumonías y bronconeumonías.
Además, una infección viral puede provocar una descompensación de enfermedades crónicas, como patologías respiratorias, cardíacas, hipertensión y diabetes.
Alimentación y prevención: claves durante el invierno
Aunque no existen alimentos capaces de curar un resfrío, mantener una alimentación equilibrada permite entregar al organismo los nutrientes necesarios para su correcto funcionamiento.
La nutricionista de Clínica Dávila Vespucio, Paulina Mella, destacó especialmente alimentos ricos en vitamina C, como la naranja, el kiwi, la mandarina y el limón, que forman parte de la alimentación habitual durante el invierno.
La prevención también incluye medidas sencillas para reducir el riesgo de contagios. En eso el Dr. Jorge Yáñez, broncopulmonar de Clínica Biobío, recomendó proteger especialmente a los grupos de riesgo, como adultos mayores, embarazadas y niños. Si una persona presenta síntomas respiratorios, debería evitar el contacto con ellos.
También aconseja mantener un lavado frecuente de manos, utilizar mascarilla cuando existen síntomas respiratorios, desinfectar superficies y ventilar regularmente los espacios cerrados.
El bienestar emocional también importa
El cuidado de los adultos mayores durante el invierno no solo debe enfocarse en prevenir enfermedades físicas. El aislamiento y la falta de actividad social también pueden afectar su bienestar.
Elena Rug, psicóloga de Clínica Ciudad del Mar, recomendó crear durante los meses fríos un ambiente cómodo y acogedor, donde las personas mayores puedan mantenerse abrigadas y tranquilas.
Además, incorporar objetos significativos, como una manta confeccionada por un familiar, aromas conocidos o música que disfruten, puede ayudar a generar un entorno familiar y agradable.
Así, más que pensar en “pasar agosto” como una cuestión de suerte, los especialistas llaman a entender este periodo como una oportunidad para reforzar la prevención, la vacunación, la alimentación, el cuidado de las enfermedades crónicas y el bienestar emocional de los adultos mayores.