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¿Estamos viviendo una "temporada de terremotos"?

¿Están conectados los terremotos que vive el mundo? Expertos explican por qué varios grandes sismos pueden coincidir en pocos días, cuándo pueden estar conectados y por qué nuestra percepción tiende a encontrar patrones.

24horas.cl

Deutsche Welle

Martes 18 de agosto de 2026

Cuando varios terremotos importantes sacuden distintas zonas del mundo como Venezuela, Colombia o Indonesia en pocas semanas, la tentación es buscar una explicación común. ¿Estamos viviendo una especie de "temporada de terremotos"?, ¿Hay períodos en los que el planeta entra en una fase sísmica especialmente activa?.

La respuesta de los sismólogos es menos espectacular de lo que suele sugerir la especulación. No existe evidencia científica de que los sismos se agrupen siguiendo ciclos estacionales, ni de que varios grandes terremotos registrados en distintos continentes, o incluso en el mismo, formen parte de una misma cadena de acontecimientos.

"En principio, la respuesta es que no lo hay", afirma Arturo Belmonte, investigador de la Universidad de Concepción (Chile), sobre la posibilidad de identificar un patrón global que conecte terremotos ocurridos en regiones alejadas. Según explica, la inmensa mayoría de los eventos recientes se producen en zonas tectónicamente activas donde los terremotos forman parte del comportamiento normal del sistema geológico.

La sismóloga de la Red Sísmica Nacional española Arancha Izquierdo coincide en el análisis. A su juicio, buena parte de la sensación de que los terremotos se están multiplicando responde a una cuestión de percepción. "Si durante meses no se registra ningún terremoto de magnitud superior a 7, no nos hacemos la misma pregunta", plantea Izquierdo. Sin embargo, cuando varios coinciden en el mismo mes, tendemos a buscar relaciones entre ellos.

¿Por qué varios grandes terremotos pueden ocurrir en pocos días?

La estadística ofrece parte de la respuesta. La sismóloga estadounidense Suzan Van der Lee, profesora de Ciencias de la Tierra y Planetarias de la Universidad Northwestern, recordaba recientemente, en un comunicado de prensa del 25 de junio, que cada año se producen en el planeta alrededor de 15 terremotos de magnitud 7 o superior y unos 150 de magnitud superior a 6. Dentro de esas cifras, aunque no sea frecuente, es perfectamente posible que varios eventos importantes coincidan en una misma semana.

Belmonte añade que la atención mediática actual también contribuye a reforzar esa percepción. "Hoy día las noticias son instantáneas, por tanto, la información es mucho mayor". En zonas como Japón, Indonesia, México (que llegó a registrar grandes sismos el 19 de septiembre de tres años diferentes), Chile o el Caribe se producen terremotos constantemente, aunque solo unos pocos alcanzan relevancia internacional.

¿Pueden estar conectados terremotos ocurridos en distintos países?

No hay evidencia de conexión entre sismos distantes. Van der Lee señalaba que los terremotos registrados en un mismo día en Venezuela, Japón y Estados Unidos ocurrieron en límites tectónicos distintos y respondían a procesos geológicos independientes. Aunque todos están relacionados con la dinámica global de las placas tectónicas, no existe una conexión directa entre ellos.

Izquierdo sostiene que, hasta donde alcanza el conocimiento científico actual, no hay razones que permitan vincular automáticamente terremotos ocurridos en distintas partes del mundo solo porque se hayan producido con pocas horas o pocos días de diferencia.

Eso no significa que todos los terremotos sean completamente independientes. Lo que los expertos descartan es la existencia de un patrón global capaz de anticipar que un terremoto en un continente vaya a desencadenar otro en otro extremo del planeta.

El caso de Venezuela: cuando un terremoto sí puede favorecer otro

Donde sí pueden existir conexiones es a escala local. Los dos grandes terremotos registrados en Venezuela con apenas un minuto de diferencia constituyen uno de esos ejemplos. Van der Lee explicaba que ambos podrían considerarse un doblete sísmico: dos terremotos de magnitud similar ocurridos muy cerca en espacio y tiempo, posiblemente dentro del mismo sistema de fallas. El primer terremoto pudo modificar ligeramente las tensiones de la zona y contribuir a desencadenar el segundo.

Incluso en casos separados por más de unos minutos, Belmonte ve motivos para la precaución: "Cuando hay un evento sísmico, en las próximas 24 horas hay que ser cuidadosos", advierte. En casos como el de Indonesia, se pudo observar una réplica hasta dos días después. Según el chileno, cuando una falla libera energía, las tensiones pueden redistribuirse hacia segmentos vecinos ya cargados, favoreciendo nuevas rupturas.

Los expertos insisten en que este tipo de relaciones pueden producirse entre estructuras geológicas próximas, pero no entre terremotos separados por cientos o miles de kilómetros.

Venezuela y Colombia: dos terremotos, dos mecanismos distintos

Aunque ambos países comparten un complejo entorno tectónico, los mecanismos que generan sus terremotos pueden ser muy diferentes.

Según Izquierdo, buena parte de la sismicidad venezolana está asociada al movimiento lateral entre la Placa del Caribe y la Placa Sudamericana. Se trata de un sistema de fallas transformantes o de desgarre, en el que los bloques rocosos se deslizan horizontalmente uno respecto al otro.

En cambio, gran parte de la actividad sísmica colombiana está relacionada con procesos de subducción, en los que una placa oceánica se introduce bajo otra. Belmonte explica que estos entornos generan terremotos de características distintas, aunque formen parte del mismo mosaico tectónico regional.

La Tierra no tiene temporadas sísmicas

La conclusión de los especialistas es clara. No existe una "temporada de terremotos" ni un patrón global demostrado que explique la coincidencia de grandes sismos en distintos continentes.

Lo que sí existe son regiones donde los terremotos son frecuentes, sistemas de fallas capaces de desencadenar secuencias locales y una tendencia humana a buscar relaciones cuando varios acontecimientos excepcionales ocurren al mismo tiempo.