El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó que el Gobierno norteamericano ha propuesto "un mecanismo de notificación" mutua con China en cuanto a inteligencia artificial tras unas conversaciones con el vice primer ministro chino, He Lifeng.
Junto a reuniones con otros responsables de Pekín, que señaló como "muy exitosas" y que tienen lugar en vísperas de la cumbre de esta semana entre los presidentes de ambos países, Donald Trump y Xi Jinping.
"Estados Unidos ha propuesto establecer un mecanismo de notificación entre ambos países y queremos una visión compartida de los objetivos y amenazas comunes", declaró Bessent a los medios al término del encuentro, en una breve conferencia en la que señaló que la iniciativa se denominaría "Diálogo sobre IA entre Estados Unidos y China", según antecedentes entregados por la agencia Bloomberg.
El secretario del Tesoro indicó que el mecanismo de notificación se aplicaría a incidentes de seguridad nacional y añadió que, a juicio de Estados Unidos, es fundamental avanzar hacia "una mayor transparencia entre las dos principales potencias mundiales en materia de inteligencia artificial".
Por su parte, el representante comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), Jamieson Greer, añadió que ambas partes están "sentando las bases" para una reunión exitosa entre los líderes de las mayores economías del mundo, destacando que han puesto en marcha una Junta de Comercio capaz de "crear una especie de contrapeso estabilizador para la relación".
La lista de productos "no sensibles" probablemente incluiría bienes de consumo y de baja tecnología procedentes de China, así como productos energéticos, agrícolas y médicos de Estados Unidos, indicó.
"Existe un escenario en el que un subconjunto relativamente pequeño de productos estadounidenses y chinos no sensibles pueda comercializarse de forma equilibrada y que, en el futuro, a medida que surjan medidas comerciales, podamos considerarlos como una categoría propia", declaró, apuntando que tales productos probablemente incluirían bienes de consumo y de baja tecnología procedentes de China, así como productos energéticos, agrícolas y médicos de Estados Unidos.
El encuentro ha llegado unos diez meses después de la tregua arancelaria pactada entre ambos países en octubre de 2025, la cual expira el próximo mes de noviembre, aunque, hasta el momento, ninguna de las partes se ha pronunciado acerca de una nueva extensión del compromiso.