La Subsecretaría de Evaluación Social confirmó que 25 programas públicos serán integrados en nueve programas reformulados durante la formulación presupuestaria 2027, proceso que consideró la revisión de 46 programas pertenecientes a 22 instituciones y 11 ministerios.
La medida busca integrar intervenciones y reducir posibles duplicidades, pero también abre una interrogante para quienes trabajan actualmente en estas iniciativas: ¿qué ocurre con funcionarios a contrata y personas a honorarios si su programa desaparece, cambia o pasa a formar parte de otro?
“La eliminación de un programa no determina por sí sola qué ocurre con cada persona, porque hay que distinguir entre quienes trabajan a contrata y quienes fueron contratados a honorarios, en la contrata importa si el término ocurre antes del vencimiento o al cierre del año, mientras que en honorarios hay que revisar el plazo, las cláusulas del contrato y cómo se prestaban realmente los servicios”, explica Camila Cárdenas, abogada socia de SoyHonorario y Soy Funcionario Público.
Contratas: la fusión del programa no basta por sí sola
En el caso de las contratas, uno de los puntos relevantes es cuándo ocurre una eventual desvinculación y cuánto tiempo lleva la persona prestando servicios para la Administración.
“No basta con invocar genéricamente que el programa terminó, ya que la decisión debe considerar el vínculo concreto y, cuando corresponda, expresar sus fundamentos, tras cinco años de renovaciones sucesivas la Corte Suprema ha aplicado el criterio de confianza legítima, mientras que un término anticipado también debe estar suficientemente fundamentado”, señala Cárdenas.
Otro escenario aparece cuando el programa cambia o se integra a una nueva iniciativa, pero las funciones que desempeñaba la persona continúan existiendo.
“Que las funciones continúen no genera automáticamente un derecho al traslado o a permanecer en el cargo, pero sí puede ser un antecedente relevante para determinar si los servicios realmente dejaron de ser necesarios y si la decisión está fundada en razones objetivas”, agrega.
Honorarios: también importa cómo se realizaba el trabajo
Para quienes prestan servicios a honorarios, el análisis comienza por las condiciones establecidas en el contrato, aunque la forma en que realmente se desarrollaban las funciones también puede ser relevante.
“Si la prestación efectiva excede los supuestos legales de una contratación a honorarios y se realiza bajo subordinación y dependencia, puede discutirse el reconocimiento de una relación laboral”, explica la abogada.
La antigüedad tampoco produce por sí sola el mismo efecto en ambos tipos de vínculo, ya que en el caso de los honorarios resulta necesario revisar el contrato y las condiciones concretas bajo las cuales se prestaron los servicios.
¿Qué revisar ante una desvinculación?
Ante una comunicación de término, la abogada Cárdenas recomienda revisar el contrato y sus renovaciones, la fecha de vencimiento, la causal informada, las cláusulas aplicables y si las funciones continuarán dentro de otra iniciativa.
“Antes de aceptar el término, es importante verificar la resolución o comunicación que lo dispone, el contrato y sus renovaciones, la fecha de vencimiento, la causal invocada, las cláusulas aplicables y si las funciones continúan”, señala.
En el caso de los honorarios, también resulta útil conservar antecedentes sobre horarios, instrucciones recibidas, mecanismos de control y pagos periódicos, mientras que las contratas pueden evaluar las vías administrativas o judiciales disponibles según las circunstancias de cada caso.