Desde este sábado 31 de octubre, todos los comercios del país deberán exhibir de manera obligatoria el nuevo sello de eficiencia energética E2.0. La normativa aplica a refrigeradores, congeladores y equipos combinados a la venta.
La etiqueta busca entregar información transparente sobre un electrodoméstico fundamental en los hogares, el cual representa cerca del 16% del consumo eléctrico residencial, según cifras del Ministerio de Energía.
La principal innovación del distintivo es que explicita el consumo mensual de electricidad de cada equipo en kilowatt-hora (kWh/mes), manteniendo al mismo tiempo la escala alfabética que va desde la letra A (mayor eficiencia) hasta la G (menor eficiencia).
Esta combinación permite a los usuarios comparar modelos con precisión y calcular de antemano el impacto real que tendrá el aparato en su boleta de luz.

¿Cómo funciona la estimación del gasto en la cuenta eléctrica?
Para conocer el costo mensual que generará el refrigerador, los consumidores solo deben multiplicar los kilowatt-hora (kWh) indicados en la etiqueta por el valor del kWh fijado en la tarifa eléctrica de su zona.
Las autoridades advierten que la implementación del Sello E2.0 responde a una metodología de medición más exigente y actualizada. Por este motivo, electrodomésticos que anteriormente figuraban con categorías como A+ o A++ podrían aparecer ahora clasificados bajo letras inferiores.
La Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) estará a cargo de fiscalizar el cumplimiento de la medida a nivel nacional. Los establecimientos y tiendas en línea que no dispongan de la información en sus productos se expondrán a las sanciones por incumplimiento normativo.