Tomar un vaso de agua fría, comer un helado o beber una taza de café caliente puede convertirse en una experiencia incómoda para quienes sufren sensibilidad dental. En Chile, un estudio de la Universidad Santo Tomás señala que esta condición alcanza a cerca de la mitad de población.
La hipersensibilidad dentinaria es una condición frecuente que puede llegar a modificar las rutinas de quienes la padecen, especialmente cuando el dolor aparece de manera recurrente al consumir determinados alimentos o bebidas.
¿Por qué se produce la sensibilidad dental?
Los dientes están formados por distintas capas. La más externa es el esmalte, mientras que en el interior se encuentra la pulpa dental, donde están los nervios y vasos sanguíneos. Entre ambas se encuentra la dentina.
Cuando la dentina queda expuesta, los pequeños conductos que contiene pueden permitir que estímulos externos lleguen con mayor facilidad hacia el interior del diente.
Esto puede provocar un dolor breve o una molestia al entrar en contacto con estímulos como el frío, el calor, alimentos dulces o sustancias ácidas.
"Muchas personas dicen que no comen una u otra cosa porque les causa dolor en los dientes, ese dolor suele ser hipersensibilidad dental", explica Catalina Díaz, odontóloga líder de Crecimiento de Territorio de Solventum Dental Solutions.
De acuerdo con antecedentes de la Facultad de Odontología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, la hipersensibilidad dentinaria puede presentarse a cualquier edad, aunque tiene una mayor prevalencia entre los 30 y 50 años.
¿Qué factores pueden provocar sensibilidad en los dientes?
Existen distintos factores que pueden favorecer la aparición de hipersensibilidad dental. Entre ellos se encuentran:
- Cepillado dental demasiado agresivo
- Consumo excesivo de bebidas energéticas y refrescos
- Consumo frecuente de alimentos y bebidas ácidas
- Caries y otros problemas dentales
- Tabaquismo
- Uso de determinados medicamentos
- Desgaste o pérdida del esmalte dental
¿Cómo prevenir la sensibilidad dental?
Los especialistas recomiendan mantener una adecuada higiene bucal y evitar ejercer demasiada presión durante el cepillado.
Una de las principales recomendaciones es cepillarse los dientes al menos dos veces al día, utilizando un cepillo de cerdas suaves y una técnica que permita limpiar correctamente los dientes sin realizar movimientos excesivamente agresivos.
También se recomienda consultar periódicamente con un odontólogo, especialmente cuando la sensibilidad aparece de manera frecuente o comienza a interferir con la alimentación.
Cabe recalcar que la sensibilidad dental no necesariamente significa que exista un daño grave, pero un dolor que aparece de manera recurrente no debería ignorarse, ya que también puede estar relacionado con caries, desgaste dental u otras condiciones que requieren tratamiento.