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Por qué las bajas temperaturas enfatizan importancia de vacunarse contra virus de invierno

"El frío no solo causa incomodidad, sino que también puede generar un mayor estrés sobre los sistemas cardiovascular y respiratorio", dijo el doctor Víctor Hugo Aliste de la Clínica Indisa.

24horas.cl

Martes 11 de agosto de 2026

Las intensas olas de frío registradas en gran parte del país continúan tensionando el escenario sanitario invernal.

Frente al aumento en la circulación de patógenos como influenza, rinovirus, virus respiratorio sincicial (VRS), adenovirus y COVID-19, la población mayor de 65 años se mantiene como uno de los grupos de mayor riesgo de sufrir complicaciones graves y requerir hospitalización.

A esta susceptibilidad ambiental se suma el proceso biológico conocido como inmunosenescencia, en el cual el sistema inmunológico reduce progresivamente su capacidad para reaccionar con rapidez y eficacia ante agentes patógenos. El impacto del clima extremo agrava esta condición al alterar las barreras defensivas de las vías respiratorias.

"Estamos observando una preocupante vulnerabilidad en pacientes mayores de 65 años. El frío no solo causa incomodidad, sino que también puede generar un mayor estrés sobre los sistemas cardiovascular y respiratorio. Por eso, mantener las vacunas al día es una herramienta fundamental para disminuir el riesgo de desarrollar complicaciones graves", explicó el doctor Víctor Hugo Aliste, broncopulmonar de Clínica INDISA.

Cobertura aún dista de la meta ministerial

Según cifras del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS), la cobertura de inmunización contra la influenza en personas mayores de 65 años alcanza actualmente un 73% en Chile. La cifra sitúa al grupo prioritario por debajo del objetivo del 85% fijado por la autoridad sanitaria, dejando a una porción relevante de la población expuesta a cuadros severos.

El especialista subrayó que la inmunidad no se genera de forma instantánea, por lo que la inoculación oportuna resulta clave para asegurar la respuesta inmune antes de la exposición a los virus. "Es importante que las personas mayores y sus familias no esperen a que aparezca un brote o una enfermedad para tomar medidas. La protección que entrega la vacuna requiere tiempo para desarrollarse y puede ser determinante para reducir el riesgo de complicaciones", advirtió Aliste.

Prevención domiciliaria y signos de alerta

Junto a la vacunación, los especialistas destacan la necesidad de mantener medidas preventivas integrales dentro del hogar. Entre las principales recomendaciones figuran la mantención de una temperatura interior constante, la ventilación diaria de las habitaciones, el uso de sistemas de calefacción no contaminantes y el lavado frecuente de manos.

Asimismo, se aconseja restringir el contacto de las personas mayores con quienes presenten sintomatología respiratoria activa y promover el uso de mascarillas en recintos cerrados o con alta aglomeración de público. "El cuidado del adulto mayor durante el invierno debe ser integral. No basta con reaccionar cuando aparecen los síntomas; mantener las vacunas al día, cuidar las condiciones del hogar y consultar oportunamente ante signos de alarma son acciones que pueden evitar que una infección evolucione hacia un cuadro de mayor gravedad", concluyó el broncopulmonar.