El desafío de la NCG 519: empresas chilenas enfrentan brecha entre nueva regulación y capacidad de gestión real
Expertos advierten que, si bien Chile ha avanzado aceleradamente en normativas de sostenibilidad, las organizaciones aún luchan por integrar estos estándares de forma transversal en su estrategia de negocio.
Miércoles 13 de mayo de 2026
El ecosistema empresarial en Chile se encuentra en un punto de inflexión.
La implementación de la Norma de Carácter General N°519 (NCG 519), sumada a la adopción de los estándares internacionales IFRS S1 y S2, ha elevado la vara de la sostenibilidad.
Sin embargo, este avance regulatorio dejó al descubierto una debilidad crítica: la falta de capacidades internas para pasar del simple reporte a una gestión estratégica robusta.
Más allá del reporte: un cambio de lógica
Históricamente, muchas empresas abordaban la sostenibilidad como un ejercicio de comunicación o relaciones públicas. Con la nueva normativa, la lógica cambia radicalmente.
Hoy se exige identificar y gestionar riesgos y oportunidades que impactan directamente el desempeño financiero.
“Existe una brecha super importante. En Chile hemos avanzado rápido en regulación, pero no necesariamente al mismo ritmo en capacidades internas de las empresas”, explicó Juan Carlos Leyton, gerente de Sostenibilidad Estratégica de Proyecta Impacto y experto en gestión ASG (Ambiental, Social y Gobernanza).
Según Leyton, el desafío ya no es solo técnico, sino estructural. Las organizaciones deben demostrar cómo gestionan riesgos climáticos, regulatorios y operacionales de manera concreta y medible, integrando estos factores en áreas clave como finanzas, riesgos y operaciones.
Brechas en gobernanza y cultura
Uno de los diagnósticos más preocupantes es la persistente "desconexión" interna. Muchas compañías aún gestionan la sostenibilidad de forma aislada, lo que genera una brecha entre el discurso público y la realidad operativa.
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Gestión aislada: la sostenibilidad no suele conversar con las áreas críticas de negocio.
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Riesgos crecientes: esta falta de integración aumenta la exposición a sanciones regulatorias y daños reputacionales.
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Madurez empresarial: el experto advierte que las principales carencias actuales se encuentran en la gobernanza y la cultura organizacional más que en el conocimiento técnico.
"Sabemos que esto no es de mala fe de parte de las empresas; por el contrario, es parte del desafío y el aprendizaje de todo el ecosistema", aclaró Leyton, enfatizando que el mercado chileno está en pleno proceso de maduración.
Impacto en la competitividad
No alinearse con estos estándares internacionales ya no es una opción para quienes buscan proyectarse globalmente. La falta de adaptación puede traducirse en una pérdida de competitividad y dificultades para acceder a capital o nuevas oportunidades de negocio, especialmente en mercados donde las exigencias ESG (Environmental, Social, and Governance) son la norma.
En este nuevo escenario, la sostenibilidad ha dejado de ser un elemento decorativo para convertirse en un factor clave para la continuidad y competitividad del negocio. El reto para Chile, concluye el análisis, es lograr que la madurez de sus empresas alcance finalmente la velocidad de su regulación.