La historia de las trillizas del terremoto de Colombia: solo una sobrevivió y aún no sabe que perdió a toda su familia
El caso de los Saavedra Caicedo es uno de los múltiples dramas provocados por el terremoto que afectó especialmente a Cali y otras zonas del occidente colombiano.
Viernes 14 de agosto de 2026
La historia de la familia Saavedra Caicedo se convirtió en uno de los relatos más dolorosos del terremoto de magnitud 7,4 que golpeó Colombia el pasado 10 de agosto.
En Cali, el colapso de un edificio terminó con la vida de Jairo Hernán Saavedra, Blanca Victoria Caicedo y dos de sus hijas trillizas, Sofía e Isabella. Ana María, la tercera hermana, fue la única sobreviviente de la familia y permanece hospitalizada mientras se recupera de las graves lesiones sufridas en el derrumbe.
La búsqueda de Isabella se extendió durante varios días, hasta que su cuerpo fue encontrado entre los escombros durante la noche del jueves 13 de agosto. Con su hallazgo se confirmó la muerte de los padres y de dos de las tres hermanas, dejando a Ana María como la única sobreviviente de las trillizas. Los cuerpos de los padres y de las jóvenes fueron encontrados bajo los restos de la construcción, mientras los equipos de emergencia continuaban trabajando en la zona afectada.
Ana María, de 23 años, fue rescatada durante las primeras horas posteriores al terremoto y permanece internada en la Clínica Imbanaco. La joven sufrió heridas en los brazos y una fractura de pelvis, por lo que debió ser sometida a una intervención quirúrgica y enfrenta ahora un extenso proceso de recuperación.
De acuerdo con reportes conocidos tras la tragedia, todavía no ha sido informada de que sus padres y sus dos hermanas fallecieron en el terremoto, por lo que sus familiares y el equipo médico enfrentan también el complejo desafío de comunicarle la pérdida.
La familia era conocida por la estrecha relación entre las trillizas, quienes compartían estudios y habían desarrollado gran parte de su vida juntas. El último recuerdo de los padres antes de la tragedia también quedó marcado por una escena familiar: horas antes del terremoto, Jairo Saavedra bailó salsa junto a su esposa y conversó con un amigo sobre una de sus canciones favoritas. La cercanía de la familia y la magnitud de la pérdida han generado numerosas muestras de apoyo mientras sus cercanos enfrentan los trámites médicos, funerarios y la reconstrucción de sus vidas.
El caso de los Saavedra Caicedo es uno de los múltiples dramas provocados por el terremoto que afectó especialmente a Cali y otras zonas del occidente colombiano. Mientras continúan las labores de búsqueda y rescate, la familia abrió una campaña para reunir recursos destinados a los gastos médicos, funerarios y al proceso de recuperación de Ana María. “El terremoto de magnitud 7.4 que golpeó Cali el 10 de agosto cambió nuestra familia para siempre”, señalaron sus familiares en el mensaje asociado a la colecta.