Click acá para ir directamente al contenido
También instalaron bomba en casa de la víctima

“Plata o plomo. Llamar a este número”: criminales usaron celulares chilenos para secuestro en Perú

La Fiscalía Centro Norte, vía cooperación internacional, decretó una serie de diligencias —ya autorizadas judicialmente— para saber desde qué lugar se realizó el contacto extorsivo.

Jorge Molina Sanhueza

Viernes 9 de enero de 2026

“Plata o plomo. Llamar a este número”. Esta fue la advertencia que recibió un ciudadano peruano en su país, en la localidad de Piura —al norte, próximo a la frontera con Ecuador—, el 29 de abril del año pasado.

Además de la intimidación digital, una bomba fue dejada en la puerta de su casa, acompañada de dos números telefónicos chilenos.

Por esta razón, la Fiscalía Especializada contra la Criminalidad Organizada del país vecino solicitó a Chile, en el marco de la cooperación internacional, que realice las diligencias pertinentes para buscar a los coordinadores de los delitos de secuestro y extorsión que afectaron a un profesional ligado al ámbito de la logística local, que también se desempeñaba como profesor universitario.

No se trata de una banda cualquiera, ya que el uso de explosivos revela un mayor grado de preparación y acceso a elementos de circulación restringida.

La petición para decretar medidas intrusivas a la justicia chilena recayó sobre el fiscal regional Centro Norte, Xavier Armendáriz, quien a través de un escrito hizo lo propio ante el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago.

En la presentación, el titular de ese Ministerio Público solicitó que una empresa de telefonía local entregue las coordenadas de las llamadas, contratos, acceso a internet, mensajes SMS, entre otros. 

Básicamente esta información permitirá determinar el lugar desde dónde se realizaron los contactos.

Dueños del crimen

En la zona donde ocurrieron los hechos, como en otras de Perú, operan peligrosas organizaciones criminales.

Destacan —entre ellas— la ecuatoriana “Los Lobos”, que se trasladó hasta allí para ampliar la red de su negocio criminal.

En 2024 uno de sus miembros fue detenido en Chile, quien se encontraba de forma irregular y trabajaba como barbero en la comuna de Puente Alto.

Actualmente, el grupo cuenta con más de seis mil miembros. Es una escisión de “Los Choneros”, que han desatado el terror en distintas ciudades y que paulatinamente están imponiendo sus reglas en las zonas portuarias.

A esta última asociación delictiva se suma “La Gran Cruz del Norte”, dedicada al secuestro y la extorsión, entre otros ilícitos.

Aún cuando la presentación de Armendariz no menciona cuál es el grupo criminal, también existe la posibilidad de que sean “Los Pulpos”, debido a que los celulares son de prefijo chileno y ellos precisamente operan en suelo nacional, en particular en las comunas de Independencia y Recoleta.

Sus prácticas delincuenciales son similares a las ya mencionadas y varios de sus miembros han sido detenidos y encarcelados en Santiago.

El millón de dólares

No es la primera vez que Armendáriz solicita información de este tipo.

A principios de enero de 2025 requirió información similar por un secuestro ocurrido en Ecuador, donde los extorsionadores también operaron desde Chile.

En la oportunidad secuestraron a una mujer, a quien le mutilaron uno de sus dedos, y pedían un millón de dólares por su liberación.

La víctima fue dejada en libertad y meses más tarde la Unidad Especializada en Investigación contra la Delincuencia Organizada Transnacional ecuatoriana detuvo a once personas, cuando descubrió la misma práctica: los llamados fueron realizados desde Chile.

Hay que recordar que los contactos desde el extranjero para ejecutar la extorsión en un caso de secuestro son a esta altura una práctica tradicional, sobre todo en este tipo de organizaciones criminales, que suelen utilizar a cómplices que residen en otros países para evitar ser detectados. De esta manera, compartimentan la información para que los cabecillas y ejecutores no sean descubiertos.