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Uno de ellos sufrió brutal golpiza

"¿Y si te mato?": los cuatro testimonios clave que hicieron caer a los hijos de Julia Chuñil

Durante la audiencia de formalización de este jueves, la Fiscalía Regional de Los Ríos presentó los hechos de la formalización en contra de los cuatro imputados del caso. El cómo se llegó a esa tesis se sustenta primordialmente en cuatro testimonios que, con grados distintos de conocimiento, plantean una dinámica coherente de los hechos: una vecina que escuchó una pelea, dos testigos que vieron en la casa una golpiza y, finalmente, uno de los imputados declara haber visto exactamente cómo asesinaron a Julia Chuñil.

Pablo Álvarez, Matías Gallegos y Jonathan Flores

Jueves 15 de enero de 2026

Entre el viernes 8 de noviembre de 2024 día que se le perdió el rastro a Julia Chuñil (73 años) y la formalización de este jueves, pasaron casi 15 meses. Y si bien durante todo ese tiempo la familia sostuvo ante la opinión pública la teoría de que la habían asesinado por su rol como activista medioambiental, la Fiscalía Regional de Los Ríos llegó a una conclusión completamente diferente.

Todo ello sustentado en cuatro testimonios que resultaron claves para reconstruir la dinámica del crimen.

De acuerdo con la investigación del Ministerio Público, la víctima habría muerto por intentar evitar que su hijo Javier Troncoso Chuñil le robara la pensión a un adulto mayor de 90 años, cercano a ella, y que vivía en el mismo predio.   

Según expuso Fiscalía ante el Juzgado de Garantía de Los Lagos durante la mañana de este jueves, el asunto desencadenó una violenta riña familiar que terminó con Chuñil afixiada por Javier.

Todo habría ocurrido ante la presencia de los demás imputados: la hija Jeannette Troncoso Chuñil, el exyerno (cuyo nombre el tribunal prohibió difundir) y el hijo Pablo San Martín Chuñil.  

El robo frustrado

Todos los relatos, recopilados por Informe Especial, coinciden en lo mismo. Aquel viernes 8 de noviembre de 2024, a eso de las 23:00 horas, Javier habría llegado ofuscado y en estado de ebriedad a la casa que compartía con su madre en el despoblado de Huichaco, en la comuna de Máfil, aproximadamente a una hora de Valdivia. 

De acuerdo con las mismas versiones, llegó con más cervezas para seguir bebiendo en la casa. 

Allí también vivían su hija Jeannette, el exyerno y los dos hijos fruto de dicho matrimonio. Es decir, los nietos de Julia. Aunque formalmente los padres ya estaban divorciados para ese entonces. 

A ellos se sumaba además el adulto mayor de 90 años.   

Adicionalmente, según indicó Fiscalía en la formalización, la semana en que se le perdió el rastro a Julia también estuvo viviendo en el domicilio su otro hijo, Pablo; y también una amiga de la víctima. 

Según los testigos, esa noche el grupo familiar estaba en el inmueble. Todos despiertos y reunidos en el living. Y sería delante de ellos que Javier se abalanzó sobre el anciano para exigirle que le entregara el dinero de su pensión, que por ese entonces ascendía a $212 mil mensuales y que solía cobrar en efectivo. 

—Comenzó a intentar quitarle dinero (...) que guardaba en el bolsillo de su camisa, específicamente en un bolsillo a la altura del pecho —relató a Fiscalía un testigo.

"¿Y si te mato?"

Según los relatos, Javier, para lograr su objetivo, habría elevado aún más el nivel de violencia propinándole al anciano golpes de puño en el rostro y, acto seguido, colocándole un cuchillo puntiagudo y con cacha de madera en el cuello. 

De ahí, según otro testigo, sobrevino la frase que marcó la escena: 

—¿Y si te mato? —le habría dicho a la víctima del robo. 

En ese momento es que Julia Chuñil habría decidido intervenir, lo que —según las versiones del caso— la llevó a un forcejeo con Javier. Un testigo aseguró que ahí fue cuando redobló las amenazas.

No te metas o le va pasar lo mismo a los dos —habría dicho el hoy principal imputado.

Pese a todo, por un momento la tensión bajó.

Producto del forcejeo el cuchillo se le cayó a Javier, instancia en que Julia aprovechó de tomarlo y lanzarlo hacia el patio —detalló el mismo testigo. 

Dos de las personas que declararon ante la Fiscalía señalaron que —por temor— no quisieron salir de la casa, pero que ese fue el último momento en que vieron a Chuñil con vida.

"Ahorcada contra la pared"

El exyerno fue otro más que terminó declarando —tras caer detenido— sobre lo que ocurrió instantes después fuera de la casa. Según detalló Fiscalía en la formalización, la violencia volvió a escalar. En ese momento, Javier habría vuelto al ataque para golpearla, "actuando a traición y sobreseguro". En definitiva, aprovechando que ella poco podía hacer a su edad y en sus condiciones físicas.

Javier comenzó ahorcar con sus propias manos a la señora Julia, presionándola contra la pared de la bodega colindante al domicilio. Fue allí donde pude observar que cayó al suelo sin vida producto de la asfixia. Al presenciar estos hechos y por temor (ya que Javier me ha agredido en reiteradas ocasiones) solo atiné a esconderme dentro de la casa y mandar acostar a mis hijos para que no presenciaran lo ocurrido —declaró el exyerno de Chuñil.

De acuerdo con la indagatoria, ella padecía artrosis de cadera, obesidad y diabetes. La teoría del caso apunta a que, probablemente, creyó que no sería atacada en presencia de sus otros hijos.

Mientras tanto, Pablo, Jeannette y el exyerno seguían en la casa. Sin embargo, según la indagatoria, habrían acordado no hacer nada para impedir los hechos. 

Una vez consumado el crimen, según dijo el exyerno, Javier la tomó de los brazos y Pablo de las piernas para trasladarla y ocultar el cuerpo en algún punto que, hasta ahora, no ha podido ser determinado. 

Mafil, 14 de Enero 2026. Personal de Carabineros realiza busqueda en el terreno donde vivia Julia Chuñil en el sector los Ciruelos en comuna de Mafil en la region de Los Rios. Nicolas Klein/Aton Chile

—No pude ver finalmente dónde ocultaron el cuerpo —señaló el exyerno en su testimonio.

—Javier junto a sus hermanos Pablo y Jeannette tomaron la ropa de Julia y la quemaron en un tambor con bencina —relató otro testigo.

De todas formas, Fiscalía acusó que los cuatro imputados optaron deliberadamente esconder el cadáver, quemar sus vestimentas y posteriormente mentir a las autoridades. Para ello habrían acordado que Jeannette interpusiera una denuncia falsa por presunta desgracia ante Carabineros, el domingo 10 de noviembre de 2024, con la única finalidad de desviar la investigación e intentar asegurar su impunidad.

"Tremendo peligro"

Según Fiscalía, en las semanas posteriores a la denuncia, los hijos de Julia comenzaron a comportarse como herederos. Vendieron bienes de su propiedad, como su ganado y su carretón de bueyes, repartiéndose el dinero obtenido entre ellos.

Javier, el día 8 de diciembre de 2024, incluso realizó una cotización para comprar una sepultura familiar en el parque Los Laureles de Valdivia.

Para los investigadores, el desenlace de la víctima estuvo antecedido por graves vulneraciones a ella y al adulto mayor de 90 años, incluyendo maltratos psicológicos y físicos reiterados. Todo en un contexto de avanzada edad, ruralidad, aislamiento geográfico y problemas de salud.

Sin ir más lejos, de los antecedentes del caso se desprende que el anciano desde 2024 hasta la detención de los imputados ayer miércoles fue agredido física y psicológicamente por Javier. El 2 de diciembre pasado incluso fue objeto de insultos. 

—Viejo cu... —le habría gritado ese día, entre otros improperios. 

En el caso de Julia, los maltratos habrían sido similares. De acuerdo con la indagatoria, la propia víctima lo habría hecho saber públicamente en el culto religioso al que asistía, pocas semanas antes de su muerte. Una de las personas presentes recordó sus palabras: "Dijo que 'estaba en un tremendo peligro con uno de sus hijos, que era la vida de ella o la de su hijo'”.

Silencio por miedo

Así las cosas, la Fiscalía imputó a Javier, Jeannette y Pablo como autores de parricidio. Aunque también les sumaron cargos por el robo frustrado de la pensión. 

Javier además fue acusado por maltratos reiterados contra el adulto mayor y junto a Pablo también les formalizaron por inhumación ilegal de Julia Chuñil.

El exyerno, en tanto, fue señalado como encubridor del homicidio de su exsuegra y por el robo frustrado al hombre de 90 años. En buena medida, gracias a que declaró una vez que fue detenido, el tribunal decidió dejarlo en libertad este jueves.  

Con todo, el otro punto en que todos coincidieron es en el temor que le tenían a Javier. 

—Es una persona violenta y que mantenía constantes peleas con (el anciano de 90 años). A este último no lo cuidaban adecuadamente.

Siempre guardé silencio por el miedo que le tengo a Javier, ya que me ha golpeado en muchas ocasiones, especialmente cuando se encuentra bajo los efectos del alcohol. Además nos amenazó de muerte en caso que habláramos de lo ocurrido, ahora que estamos todos detenidos tengo que decir la verdad, porque yo no maté a Julia y tampoco escondí su cuerpo.

A la luz de los hechos, los temores de los testigos no parecen infundados. Según pudo corroborar 24 Horas, uno de ellos fue objeto de una brutal golpiza ayer miércoles, la misma jornada de las detenciones. Tras ello, acabó internado en el Hospital Base de Valdivia.