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Última actualización de datos

Cárceles en Chile tienen un 47% de sobrepoblación

Foto: Aton / Cárceles. Foto: Aton / Cárceles.

Según datos publicados por Gendarmería al 31 de diciembre de 2025. Además existen al menos 10 establecimientos que poseen más del doble de personas privadas de libertad, que su capacidad de cupos.

Paz Fernández.

Martes 17 de febrero de 2026

Al 31 de diciembre de 2025 la población carcelaria tenía 62.323 reos en régimen de 24 horas encerrados. Sin embargo la capacidad de los recintos penitenciarios a nivel nacional - a esa misma fecha- considera a 20 mil presos menos. 

En efecto, según cifras de Gendarmería, hay plazas de atención para 42.437 personas en régimen de 24 horas encerrados, sean condenados o imputados, es decir actualmente existe un 47% de sobrepoblación en todo el país. 

Pero en algunos penales, el hacinamiento llega incluso a más del doble de su capacidad. Los datos, además, indican que el problema está más enraizado en las cárceles de administración pública. 

Los establecimientos con más sobrepoblación

A nivel regional, solo Los Ríos presenta un uso de cupos menor al que tienen en sus instalaciones, el resto de las zonas están sobrepobladas, encabezando la lista Atacama, Maule y Araucanía. 

En sus informes, Gendarmería de Chile define que hay sobrepoblación cuando el establecimiento tiene más de 100% de su capacidad de uso ocupada y menos de 200%. Más que ese valor, se habla de hacinamiento, justamente en ese estado hay al menos 10 establecimientos. 

Desde Gendarmería sostienen a Informe Especial que "la sobrepoblación constituye un desafío histórico penitenciario, que se ha intensificado en los últimos años por el crecimiento exponencial de la población penal, situación que, actualmente, el Estado enfrenta con medidas concretas, inversión en infraestructura y el fortalecimiento permanente de la gestión institucional". Asismismo, se afirma que se han implementado  medidas para resguardar "condiciones dignas de habitabilidad, tales como la segregación y el traslado de personas privadas de libertad entre unidades, bajo un sistema de clasificación nacional que considera condición procesal, compromiso delictual, tipo de delito, y género, entre otros factores". 

Destacan el Plan Maestro de Infraestructura Penitenciaria, cuyo objetivo es hacerse cargo las necesidades del sistema, a corto, mediano y largo plazo, para ampliar plazas "con énfasis en módulos y espacios de Máxima y Alta Seguridad, y espacios para la reinserción social". 
En esta línea el pasado lunes, la ministra vocera de Gobierno Camila Vallejo afirmó que aunque hay un 40% más de población penal, se ha podido lograr la menor tasa de eventos entre personas privadas de libertad en los establecimientos.
La institución afirma que se han sumado 2.300 nuevos cupos para reos, y se espera que para 2030 el incremento llegue a 15.011.  Sin embargo, la cifra de sobrepoblación subió en 10 puntos porcentuales respecto del año pasado, evidenciando que la cantidad de presos nuevos se incrementa a un ritmo mucho más acelerado que las nuevas plazas. 
La experta en crimen organizado Pilar Lizana indica que la sobrepoblación y hacinamiento tiene un rol trascendental en materia de seguridad, puesto que genera el ambiente para que se amplifiquen las "dinámica viciosa dentro de las cárceles para que se genere un contagio criminógeno entre reos, para que no se pueda segmentar a la población penal, y para que esos reos más peligrosos generen el control de las cárceles y sometan a los reos menos peligrosos y en algunos casos sometan a los reos que tienen capacidad de rehabilitarse y reinsertarse". 
Por lo anterior, Lizana enfatiza en que es tan relevante que una política carcelaria "con tratamientos diferenciados para los distintos tipos de población penal" acompañe al incremento de plazas. 
"Este 5% de la población penal que pertenece al grupo de crimen organizado, si yo aumento las plazas, pero los sigo teniendo dentro de los recintos sin segregación vamos a seguir teniendo el control criminal en este tipo de grupos y el Estado lo va sa seguir perdiendo; vamos a seguir teniendo la opción de contagio criminógeno, la opción de que aumente la corrupción", señala.