Otra vez los delitos relacionados con armas son los que más aumentaron.
Así lo muestra la última medición de la Subsecretaría de Prevención del Delito, que en su informe trimestral indica que que crecieron en un 16% en comparación con el mismo periodo del año pasado. En efecto, han tenido un alza continua desde 2020:
“Más allá de la cantidad de delitos que se puedan contabilizar, (las cifras) muestran que está creciendo muy rápido en zonas con baja infraestructura o institucionalidad más debilitada", explica la experta en crimen organizado y Directora Ejecutiva de Volpe Consulting, Pilar Lizana.
"En algunos lugares del país estamos en un proceso de consolidación de control territorial de bandas que utilizan la violencia como primera forma de expresarse” y, en ese marco, “las armas son una manera de entregar mucho poder tanto para extorsionar como para eliminar a la competencia”, agrega.
Alza cortopunzante
Al hacer zoom en los delitos que se contemplan en esta categoría, existen dos tipos: "crímenes y simples delitos de ley de armas" y "porte de arma cortante o punzante", siendo esta última la que más subió en el periodo, alcanzando un 41% extra.
Para Lizana, aunque no sean armas de fuego no se les debe quitar importancia.
“Podemos perfectamente estar ocupando un arma corto punzante, pero ser parte de una organización criminal que está ejerciendo control territorial y que de esa manera también está amenazando o eliminando la competencia. Lo que pasa es que hoy día en Chile tú tienes las dos formas conviviendo”, enfatiza.
El mapa de las armas
En el primer trimestre 2026, de acuerdo con los datos, la región con mayor aumento de delitos relacionados a las armas es Magallanes. Le sigue Atacama, Antofagasta y Metropolitana.
Al comparar con la cantidad de población, las tasas más altas de delitos asociados a las armas por cada 100 mil habitantes se registraron en las regiones de Aysén (51,4 casos), Arica y Parinacota (47,5 casos) y La Araucanía (41,8 casos).
En contraste, las más bajas se identificaron en Magallanes (16,7 casos), Ñuble (19,2 casos) y O’Higgins (20,3 casos).

Comuna por comuna
En cuanto a municipios, los que tienen mayores tasas son Cochrane, Colchane, San Rosendo y Collipulli. Por el contrario, el nivel más bajo lo anotan la Antártica, Primavera, Timaukel y Torres del Paine.
Con todo, Pilar Lizana sostiene que ante el fenómeno de las armas “no solamente se necesita una respuesta policial, acá también necesitamos fuertemente una labor preventiva y preventiva en el amplio sentido, generando planes sociales, recuperación de barrios, desde la iluminación de una calle, hasta la recuperación de una plaza; para que finalmente sea la comunidad la que ocupe ese espacio y vayamos de alguna manera como separando las aguas de quienes están ocupando ese territorio para poder identificarlo de manera más rápida y focalizar los esfuerzos”.
También apunta a que la prevención podrá parar el avance del delito. “Podemos tener muchos operativos, pero si el Poder Judicial no es eficiente en sancionar, la desconfianza hacia las instituciones se va a mantener”.