La noche del domingo pasado, dos llamados alertaron a Carabineros del Retén Canteras de la 1ª Comisaría de Los Ángeles. En un hogar de Quilleco estaban ocurriendo hechos de violencia intrafamiliar.
La primera llamada telefónica la hizo uno de los hijos de la pareja involucrada. Cuando los funcionarios llegaron a la casa, el joven se arrepintió de pedir ayuda y aseguró que su padre (el victimario) estaba durmiendo.
Los carabineros se retiraron y pusieron la denuncia de oficio. Sin embargo, aproximadamente una hora más tarde los llamaron de nuevo. En la casa la situación se había complejizado y uno de los hijos les advirtió que el hombre estaba armado.
Pese al peligro que eso significaba, el sargento segundo Jaime Urrea Burgos decidió ingresar a la vivienda; pero segundos después el agresor abrió la puerta de la habitación y disparó directo al cuerpo del funcionario.
Sus compañeros lo trasladaron de inmediato a un Cesfam ubicado a pocos metros de distancia, pero la herida en el cuello que le provocó el arma le terminó quitando la vida.
Según los antecedentes preliminares, el arma era una escopeta debidamente inscrita por su dueño, quien no tenía antecedentes penales registrados, pero se investiga si habría estado bajo la influencia del alcohol.
Jaime Urrea Burgos tenía 40 años y llevaba más de 18 de servicio en la institución.
Vivía desde 2021 en la zona de Los Ángeles junto a su esposa, aunque había comenzado su trayectoria en la comuna de Lo Prado en Santiago.
En su hoja de vida figuran siete felicitaciones.
La cuarta víctima
La historia de Jaime Urrea Burgos lamentablemente no es la única de este tipo durante 2026. Exactamente una semana antes, perdió la vida el Cabo Segundo Cristopher Andrés Aguilera Fernández.
También, en julio pasado, murió en servicio Marcos Javier Cosme Barquero en la Araucanía, y en marzo, Javier Figueroa Manquemilla en Puerto Varas.
La cantidad de fallecidos es exactamente la misma que en 2024 y la mitad de 2023. El año pasado solo hubo una muerte de estas características.
Asesinado en plena calle
El domingo 27 de septiembre, el Cabo 2º Cristopher Andrés Aguilera Fernández, de la 42ª Comisaría Radiopatrullas, participaba de un procedimiento policial en la comuna de Lo Espejo.
El uniformado realizaba un patrullaje a pie por la población Las Dunas, cuando fue abordado por un sujeto, quien le disparó varias veces. En ese momento, su compañero sacó su arma de servicio y logró abatir al atacante.
Aguilera fue llevado hasta la Clínica Las Condes, pero falleció debido a las graves lesiones.
Cristopher Aguilera tenía solo 30 años y se había convertido en padre por primera vez hace solo 9 meses.
En su hoja de vida habían 10 felicitaciones consignadas, en las que se destacaba su calidad de funcionario policial.
Su agresor fue identificado como Brayan Farías Díaz, un ciudadano venezolano que estaba en situación migratoria irregular; y que había sido detenido por Carabineros en abril por porte de arma blanca y cohecho.
Muerto en operativo del GOPE
El Cabo 1° Marco Javier Cosme Barquero falleció el 18 de julio, en medio de una detención a un implicado en el homicidio de otro carabinero, el Suboficial Mayor Eugenio Naín.
Cosme participaba de un equipo del GOPE que debía capturar a Carlos Cancino Tapia, alías “El Rana”, pero cuando ingresaron a la vivienda determinada, el funcionario recibió dos disparos en el rostro que lo dejaron tres días internado, hasta su muerte.
Tenía 32 años y servía hace 13. Según la institución destacó en varias actuaciones, como por ejemplo la captura de los responsables del homicidio de los “Héroes de Arauco”, rescates de alta montaña y en ríos.
También era reconocido como triatleta.
Herido en la cabeza
El Sargento 2°Javier Eduardo Figueroa Manquemilla fue el primer funcionario de Carabineros que murió en servicio en 2026.
En la madrugada del miércoles 11 de marzo, el uniformado se trasladó a orillas de la vía férrea de Puerto Varas mientras atendía un llamado por personas en estado de ebriedad en la vía pública. Cuando estaba ahí recibió un disparo en la cabeza.
"El Sargento 2º Javier Figueroa, de 36 años, tenía 15 años de servicio en la institución. Fue un Carabinero ejemplar, registrando tres felicitaciones en su hoja de vida. Era casado con una funcionaria de Carabineros y deja un hijo de 7 años, a quienes como Institución acompañamos con respeto, cercanía y profundo dolor", informaron desde la institución en ese entonces.