“¿Pero cómo llegaron con esta cuestión aquí?”. La escena muestra a un funcionario de la PDI sorprendido por lo que acababan de encontrar. Tras excavaciones con pala, picota y chuzo en el perímetro de Colonia Dignidad, dieron con una pieza metálica circular con apariencia de una escotilla naval.
El hallazgo es parte de la investigación que conduce la ministra en visita Paola Plaza en la precordillera de la Región del Maule, y de las que Informe Especial fue testigo en exclusiva para el reportaje “Colonia Dignidad: el horror al descubierto”.
Durante dos años un equipo de TVN acompañó las indagatorias en distintos puntos del predio de 12 mil hectáreas, el mismo liderado por Paul Schäfer desde 1961.
La escotilla es una de las tantas partes de barcos encontradas bajo tierra en Colonia Dignidad, que habrían sido traídas desde Talcahuano. Aquí fueron usadas para construir accesos a la enorme red de túneles, cámaras secretas y bunkers que sigue sin ser descubierta en su totalidad. Lo sorpresivo de su presencia en una zona rural, da cuenta de la enorme red de apoyo y sofisticación que alcanzó a desarrollar durante décadas el enclave de colonos alemanes.

“Yo creo que ese tipo de edificaciones era para esconder armas fundamentalmente y las que están en las casas o bajo algún galpón, de grandes dimensiones, a esas se les dio otro fin que puede estar asociado a violaciones a los derechos humanos”, es la hipótesis que entrega la ministra Plaza al ser consultada por la pieza de acero encontrada.
Distintas evidencias y testimonios señalan que en estos recintos recibieron torturas al menos 350 personas y se estima que un centenar fue asesinado, con vínculos directos con la dictadura de Augusto Pinochet. Además, sirvieron como centros de vigilancia y espionaje dentro y fuera de la colonia.