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Secuela de la trama bielorrusa

El explosivo patrimonio de Yáber: alza de 1000% en 7 años, autocompras y nexos no declarados con Leiva

Alessandro Minardi, Joaquín Labbé y Jonathan Flores

Viernes 28 de noviembre de 2025

El Conservador de Bienes Raíces de Puente Alto, Sergio Yaber Lozano, imputado por cohecho, soborno y lavado de activos, ha tomado un papel protagónico en la trama del caso “muñeca bielorrusa”, que hoy por hoy remece al poder político y judicial. 

En ese marco, sus propias declaraciones de patrimonio —revisadas por Informe Especial— dejan en evidencia la evolución de su acaudalado portafolio, que fundamentalmente suma decenas de propiedades y acciones. 

La Fiscalía lo acusa de haber participado en un esquema para "lavar" dinero, en el que sería una pieza clave para este entramado que hoy lo tiene suspendido de todas sus funciones, por decisión de la Corte de Apelaciones de San Miguel. 

Todo indica que cuando partió como notario en Coquimbo, a inicios de siglo, no tenía demasiado. Pero actualmente suma, literalmente, miles de millones de pesos. 25 años después, sólo en propiedades acumula 15 inmuebles, valorados en más de $2.700 millones, según el avalúo fiscal, que suele ser menor al valor comercial. 

Tras su traslado a Puente Alto en 2018, las cifras muestran que su fortuna se disparó. Y con los activos en su poder, también ha sabido sacarles provecho. 

En distintos registros públicos figuran traspasos de bienes a personas jurídicas relacionadas a él mismo; contratos de arriendo de algunas de sus tantas propiedades a otras notarías; e incluso negocios no declarados con Francisco Leiva, titular de la 2° Notaría de Santiago, también cuestionado por sus aparatosos negocios inmobiliarios, además de su conocida influencia —suya y de su familia— en las esferas judiciales y políticas.

Floreciente paso por Coquimbo

Desde diciembre del 2000, y con sólo 29 años, Yaber asumió como notario en Coquimbo. Estuvo allí 18 años. Antes sólo había tenido un breve paso como notario interino en Valparaíso.

De acuerdo con sus declaraciones de patrimonio, en su tiempo en dicho cargo se hizo de ocho propiedades, que adquirió en distintos puntos de la ciudad puerto; mientras algunas las compró directamente, en otras lo hizo a través de sociedades en las que él es el principal dueño.

La primera fue un departamento con una vista privilegiada al mar, en un séptimo piso. Lo adquirió a cambio de $68 millones, casi el doble del avalúo fiscal de ese entonces.

Logró terminar su labor como notario, en 2018, con un patrimonio neto de $2.509 millones, incluyendo propiedades, acciones y otros. 

De paso, durante ese periodo, se posicionó como uno de los principales notarios de la zona y también como un relevante inversor inmobiliario. 

En efecto, sólo en el último tiempo dos de sus propiedades han acabado siendo arrendadas por otras notarías que funcionan actualmente en Coquimbo. Entre esos edificios, de hecho, hay uno que derechamente lleva su nombre: “Don Sergio”. 

Para el director de Chile Transparente, Michelle Figueroa, se trata de un asunto que debiera ser revisado cuidadosamente, porque —en su opinión— tras esos contratos se podrían esconder asuntos ilícitos.

—Acá el problema que se observa de fondo es si efectivamente detrás de eso hay negocios reales o se está utilizando de fachada para realizar contraprestaciones de acciones ilícitas de por medio —afirma en conversación con Informe Especial—. Por ejemplo, la utilización de una propiedad en beneficio de un tercero que, para no levantar sospechas, se hace por medio de la inversión inmobiliaria. Por tanto, acá lo que hay que hacer es despejar la duda a través de la investigación que pueda liderar el Ministerio Público, si esas inversiones y negocios se dan luego con otros actores del Poder Judicial.

Con todo, en 2018, tras años en la Región de Coquimbo, se le abrió la opción de escalar a Conservador de Bienes Raíces en Puente Alto.

Polémico aterrizaje en Puente Alto

Casualmente, su nombramiento avanzó después de una reunión con la cuestionada exministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, y su pareja Gonzalo Migueles. 

Dicho encuentro es el que hoy genera suspicacias, pues la indagatoria del caso sugiere la existencia de una red de relaciones viciadas entre notarios, conservadores y jueces, y que —de paso— le habría permitido aumentar su patrimonio exponencialmente.

Y si el paso de Yáber por Coquimbo fue exitoso para su patrimonio, a partir de su nombramiento en Puente Alto las cifras demuestran que su fortuna sufrió un explosivo aumento.

Según su propia declaración de patrimonio, cuando inició como conservador, ese mismo 2018 declaró tener $166 millones en acciones e instrumentos transables. Mientras que para el año siguiente, dobló ese monto.

Más aún, desde su llegada al sur de la capital, su riqueza escaló más de 1000% en sólo siete años; es decir, entre 2018 y este 2025.

Según consta en la misma, hoy por hoy acumula $1.316 millones en acciones e inversiones en un cúmulo de grandes empresas, tales como Entel, CAP, Enjoy y Enel, entre otras. Precisamente, a raíz de este abultado incremento, es que la Fiscalía está revisando minuciosamente cada uno de sus movimientos.

Pero no sólo sus acciones explotaron. Rápidamente también sumó nueve nuevas propiedades. Siete repartidas a lo largo de todo el país y dos en Argentina marcaron el desarrollo de su trabajo en la Región Metropolitana.  

Sólo sus dos inmuebles en Buenos Aires tendrían un avalúo fiscal cercano a los $225 millones en moneda chilena. 

Autocompra 

Según los datos oficiales que el propio Yáber apuntó en su declaración, que está obligado a realizar por ley, su patrimonio en bienes raíces asciende actualmente a $2.752 millones, de acuerdo con el avalúo fiscal fijado por el Servicio de Impuestos Internos (SII).

La joya de la corona; es decir, el más costoso de su portafolio, es un inmueble ubicado en Vitacura, que compró en 2020 y está valorado por el fisco en $872,9 millones.

Informe Especial revisó todas las propiedades del suspendido conservador y un caso particular saltó a la vista: en el año 2006, documentos públicos registraron la venta de una propiedad en la calle Borgoño, en la comuna de Coquimbo, donde el vendedor fue Sergio Yáber Lozano y el comprador fue Sergio Yáber Lozano Inversiones EIRL. 

En simple, se la vendió a sí mismo.

La transacción se efectuó por $200 millones, un monto que superaba el avalúo fiscal de la propiedad en ese entonces, el cual alcanzaba los $160 millones. 

También en Coquimbo, frente al edificio de la calle Borgoño 409, propiedad de Yáber, se ubica la Notaría Montecinos. Y el dueño de la propiedad que alberga dichas oficinas es Inmobiliaria e Inversiones Santa Blanca, cuyo accionista principal es… Sergio Yáber. 

Ese es el edificio que lleva por nombre “Don Sergio”. 

Vínculos no declarados

A tan sólo 500 metros de ahí figura otra propiedad en la que Yáber posee el 50% de la copropiedad, junto a Inversiones Almirante Ltda. El dueño y representante legal de esta última es el notario Francisco Leiva Carvajal.

La adquisición se concretó en 2022, cuando ambos socios ya ejercían como notarios en la Región Metropolitana, por un monto cercano a los $600 millones. El avalúo fiscal de ese año ascendía a $324 millones. 

Leiva, que previamente estuvo en el ojo del huracán debido a sus negocios, especialmente por ser titular y propietario de edificios que actualmente albergan al menos cuatro notarías y dos archiveros judiciales, tiene al menos ocho propiedades bajo su sociedad Almirante Limitada. 

En su red familiar están su hermano, el diputado PS Raúl Leiva, y su hermana María Elena, quien desde 2023 es notaria en Lo Espejo. Un primo, Felipe Leiva Ilabaca, es notario en Ovalle y; por último, uno de sus tíos, Raúl Leiva Uribe-Echeverría, es notario, conservador y archivero en Quirihue, en la Región del Ñuble. 

No obstante, la coincidencia de negocios entre Leiva y Yáber no se limita a la compra de una propiedad en conjunto, ya que ambos también fundaron Inversiones Emegeme SpA, en 2020, con un capital inicial de $20 millones repartido en partes iguales. 

Según constató Informe Especial al revisar los registros, por años ninguno de los dos incluyó esta sociedad en su declaración de patrimonio. Yáber recién la incluyó hace unos días, en la actualización que hizo en medio de la vorágine.

Yáber y Leiva, más allá de las amistades y los negocios, también comparten controversias.

Mientras Yáber enfrenta graves acusaciones de corrupción, Leiva también ha protagonizado polémicos negocios inmobiliarios, especialmente por la compra de un terreno a la Democracia Cristiana con un supuesto sobreprecio, lo que derivó en una querella por administración desleal contra el expresidente del partido, Fuad Chahín, que finalmente no prosperó.

A ello Leiva suma una investigación por su influencia en el Poder Judicial, en cuyo marco declaró como imputado el 4 de octubre. Ahora Yáber también deberá enfrentarse al ojo de la Fiscalía.