Las autoridades rusas comunicaron a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que no han registrado ningún caso de peste pulmonar en el óblast de Irkutsk ni tampoco han detectado "patógenos de alto riesgo" entre los contactos de la investigadora fallecida en un accidente de laboratorio en Shélejov, Siberia, una vez concluida la observación médica de todos ellos.
"En respuesta a la solicitud de verificación de la OMS realizada en el marco del Reglamento Sanitario Internacional, las autoridades sanitarias rusas comunicaron que no se ha registrado ningún caso de peste recientemente en la región de Irkutsk", informó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en un comunicado.
El documento precisa que las instituciones de la Federación Rusa aseguran haber llevado a cabo "una investigación epidemiológica", además de aplicar "medidas de prevención y control" y someter "a observación médica y a pruebas a los contactos identificados" de la fallecida.
"Asimismo, comunicaron que no se han detectado patógenos de alto riesgo entre los contactos y que ha concluido la observación médica de todas las personas identificadas como tales", agregó Tedros.
Con todo, la OMS "solicitó más información para esclarecer la causa de la neumonía grave, el patógeno que motivó las medidas de salud pública y las informaciones de medios sobre un segundo empleado afectado por una neumonía de causa indeterminada".
En este sentido, la organización que lidera Tedros da "seguimiento activo" al caso de la trabajadora del Instituto de Investigación contra la Peste de Irkutsk fallecida por "posible peste neumónica derivada de una supuesta exposición accidental en el laboratorio". Por ello, mantiene el contacto con las autoridades rusas, a las que "ha ofrecido apoyo técnico", según el comunicado difundido por su director general.
"El intercambio de información oportuna, completa y transparente, conforme al Reglamento Sanitario Internacional, es esencial para aclarar las informaciones contradictorias y permitir una evaluación precisa de los posibles riesgos para la salud pública", añade el documento.
De este modo, la OMS trasladó las últimas respuestas de Rusia tras anunciar horas antes, a través de su vocero Christian Lindmeier, que calculaba "que el riesgo es entre moderado y bajo en Irkutsk, bajo para Rusia en su totalidad y muy bajo para la región europea de la OMS".
La situación también ha sido monitoreada por las agencias de salud pública de Estados Unidos (CDC) y de la Unión Europea (ECDC), que este mismo martes afirmó que, según la "información limitada" disponible, "no hay informes de casos secundarios ni pruebas de una transmisión sostenida de persona a persona que pudiera provocar una mayor propagación de la enfermedad".
La agencia comunitaria, que mantiene un contacto proactivo con la OMS Europa, subrayó que ante un caso sospechoso o confirmado es preciso identificar, vigilar y aislar rápidamente a los contactos estrechos para su tratamiento. Asimismo, recordó que la peste neumónica "puede tratarse eficazmente con antibióticos fácilmente disponibles en la Unión Europea", donde no se registran casos "desde hace décadas"