Un corte informático de seguridad y una posterior instrucción errónea desde el centro de mando emergen como las posibles causas centrales detrás del choque entre dos trenes de alta velocidad en Urda, provincia de Toledo, en España, siniestro que dejó al menos 68 fallecidos.
El incidente comenzó a las 08:30 horas con la caída del sistema LZB de señalización por un fallo de comunicación entre ordenadores. Este evento afectó un tramo de casi 70 kilómetros e impulsó la detención automática de todos los convoyes en ruta.

Entre las máquinas frenadas se encontraba un tren de la empresa Iryo con 147 pasajeros. Tras la interrupción de la red eléctrica y de datos, la unidad presentó inconvenientes técnicos propios que le impidieron retomar el avance junto al resto de los vehículos.
La emergencia derivó en la intervención del centro de control de Adif en Atocha. Desde la cabina operativa se decidió pasar a gestión manual de la vía para restablecer el flujo ferroviario mientras la seguridad automatizada permanecía fuera de servicio.
En ese escenario, un operario transmitió la orden de reanudar la marcha al tren AVE de Renfe, que trasladaba a 397 personas. La instrucción habría permitido avanzar a velocidad normal de tramo, ignorando la presencia del convoy de Iryo detenido más adelante.
El protocolo para rebasar una luz roja exige la denominada "marcha a la vista". Esta norma obliga a circular a un máximo de 40 km/h con precaución extrema, margen suficiente para que el maquinista perciba obstáculos sobre los rieles y detenga la máquina.

"Es el centro de control el que toma la decisión de reanudar la marcha en unas condiciones desde nuestro punto de vista incomprensibles", afirmó el ministro de Transportes español, Óscar Puente, al abordar las indagatorias preliminares.
A las 08:53 horas, el AVE de Renfe impactó por alcance al convoy de Iryo a una velocidad estimada de entre 160 y 200 km/h. El violento impacto provocó el descarrilamiento de ambas composiciones y el desplome de vagones hacia los terraplenes.
Organismos técnicos y el Ministerio de Transportes mantienen peritajes para determinar las responsabilidades del personal del centro de mando. En tanto, el paso de alta velocidad entre Madrid y Andalucía se encuentra suspendido hasta nuevo aviso.