El Ministerio de Exteriores de Rusia arremetió contra las recientes advertencias del Gobierno británico sobre la necesidad de prepararse para un posible conflicto en un plazo de mil días, calificándolas de una nueva maniobra para "avivar la histeria" en la sociedad y alimentar el "mito de la amenaza rusa" en beneficio de la industria armamentística.
Durante una rueda de prensa, la portavoz de la diplomacia rusa, Maria Zajarova, valoró las declaraciones del secretario de Defensa británico, Wes Streeting, quien advirtió en un artículo en el diario The Telegraph que los adversarios del Reino Unido, sin mencionar específicamente a Rusia, podrían estar en posición de atacar de cara a 2030, instando a la población a reforzar la resiliencia nacional y acumular suministros básicos.
"No hay nada nuevo en ello. Escuchamos declaraciones similares de los occidentales prácticamente a diario o cada semana", señaló Zajarova, al tiempo que criticó que los funcionarios británicos utilicen el argumento de "prevenir un desenlace negativo" para fusionar el mensaje en una narrativa alarmista sobre una supuesta agresión inminente contra el país.
Para la vocera rusa, este tipo de discursos van dirigidos a una "audiencia masiva y crédula" con el objetivo de justificar el desvío de fondos públicos y explicar las carencias presupuestarias en sectores clave como la sanidad o el bienestar social. Asimismo, aseguró que detrás de estas alertas se esconden los intereses económicos de las grandes empresas del sector militar-industrial y de los 'lobbies' tecnológicos, que "han percibido el aroma de una fortuna colosal".
Campaña de preparación ciudadana en Reino Unido
Las declaraciones de Zajarova se producen en el marco de la campaña gubernamental lanzada en el Reino Unido bajo el lema 'Be Ready' ('Esté preparado'), que insta a los ciudadanos a almacenar agua embotellada y alimentos no perecederos para afrontar posibles cortes en los servicios esenciales derivados de ciberataques, sabotajes o tensiones geopolíticas.
El plan oficial recomienda a los hogares contar con provisiones básicas para tres días, además de linternas, radios de cuerda y kits de primeros auxilios.
En la misma línea, el Ejecutivo subrayó la necesidad de reforzar la defensa nacional y la resiliencia social ante los riesgos crecientes que, según los servicios de inteligencia británicos como el MI5, marcan el final de la estabilidad geopolítica posterior a la Guerra Fría.