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Combinar baja escolaridad y malos hábitos multiplica por más de 10 el riesgo de mortalidad en Chile

Un estudio de la Revista Médica de Chile demostró que las personas que combinan bajo nivel educacional con estilos de vida no saludables pueden presentar hasta 10,7 veces más riesgo de morir.

24horas.cl

Lunes 5 de octubre de 2026

Una reciente investigación publicada en la Revista Médica de Chile advirtió que las personas que combinan un bajo nivel educacional con estilos de vida no saludables pueden presentar hasta 10,7 veces más riesgo de morir en comparación con aquellos que poseen mayor escolaridad y hábitos de vida saludables.

El trabajo fue liderado por Felipe Díaz-Toro, investigador del Instituto de Investigación de Cuidados en Salud de la Universidad Andrés Bello, quien analizó información de 2.671 participantes provenientes de la Encuesta Nacional de Salud (ENS) 2009-2010.

Para ello, evaluó siete componentes relacionados con el estilo de vida —consumo de alcohol, ingesta de sodio, tiempo sedentario, actividad física, tabaquismo, sueño y consumo de frutas y verduras— y los contrastó con los registros de mortalidad.

El peso de los hábitos y la educación de forma independiente

De acuerdo con los resultados individuales, las personas con los estilos de vida menos saludables registraron un riesgo 3,02 veces mayor de mortalidad por todas las causas, y 3,68 veces mayor en el caso específico de las enfermedades cardiovasculares, en comparación con el grupo muy saludable.

No obstante, el estudio no halló una asociación estadísticamente significativa entre el estilo de vida y la mortalidad por cáncer.

Por su parte, el nivel educacional demostró una relación independiente: la baja escolaridad se asoció a 2,15 veces más riesgo de morir por cualquier causa, un 93% más de riesgo de mortalidad cardiovascular y 2,42 veces más riesgo de mortalidad por cáncer frente a un nivel educacional alto.

Un efecto aditivo alarmante

El hallazgo más significativo se observa al analizar ambos factores de forma conjunta. Quienes reunían una baja escolaridad y estilos de vida no saludables presentaron un incremento drástico en el riesgo de mortalidad total (10,7 veces mayor), de enfermedades cardiovasculares (10,1 veces mayor) y de cáncer (5,4 veces mayor), evidenciando que las desventajas sociales y conductuales se acumulan.

Incluso aquellos individuos con bajo nivel educacional que mantenían hábitos saludables mostraron 2,7 veces más riesgo de mortalidad total que las personas con alta escolaridad y estilos de vida saludables.