El alza de las bencinas y el petróleo diésel traerá consigo diversos efectos para la economía nacional más allá de las consecuencias en sí para los combustibles.
Un efecto dominó es el que se prevé de cara a las próximas semanas, generando un importante aumento en la inflación mensual.
Gonzalo Escobar, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello, sostuvo que solo por concepto de aumento de los combustibles el Índice de Precios al Consumidor (IPC) "la inflación de abril debiera llegar al 1,5% o 1,6%".
En entrevista con 24 Horas, Escobar comentó que una consecuencia colateral serán los "bienes de alimentos", los cuales tienen directa relación con los combustibles, ya sea para su producción como su traslado.
"A ello debemos sumar todo lo que se baraja en UF", medida que también representará un aumento en su costo.
Igualmente, enfatizó que "todo este escenario estará a partir del jueves (24 de marzo) y gradualmente lo veremos reflejado en el IPC de abril".
"Bencina seguirá sobre los $1500 si no se normaliza el conflicto internacional"
Escobar comentó que el futuro cercano para las bencinas es incierto, ya que depende en gran parte del conflicto en el Medio Oriente.

"Lo que hizo el Gobierno fue transparentar el precio real por la estrechez fiscal en la que estamos", aseveró, indicando que la medida tomada "era necesaria. El Estad llevaba mucho tiempo aportando recursos y dejando de recaudar con el Mepco".
El experto afirmó que "la bencina seguirá sobre los $1500 si no se normaliza el conflicto internacional".
Si la tensión con Irán termina, sentenció que "así como el precio sube, deberíamos ver una caída. Quizás no con la misma velocidad, pero sí volviendo a parámetros normales".