Chile se encuentra en un punto de inflexión. La transformación urbana ha dejado de ser una promesa futurista para convertirse en una necesidad estratégica. La integración de Inteligencia Artificial (IA), Internet de las Cosas (IoT) y el análisis de datos en tiempo real está configurando el ecosistema de las "ciudades inteligentes" (Smart Cities), un modelo que busca resolver los desafíos críticos de movilidad, seguridad y consumo energético en un país donde la urbanización es la norma.
Un mercado en expansión exponencial
El fenómeno no es solo local, sino una tendencia global con cifras contundentes. Se estima que el mercado de las ciudades inteligentes, valorado actualmente en US$ 700 mil millones, se duplicará para el año 2030, alcanzando los US$ 1,45 billones.
Este crecimiento es impulsado por una realidad demográfica ineludible: para el 2050, el 68% de la población mundial vivirá en centros urbanos. En Chile, donde la cifra ya supera el 88% según el Banco Mundial, la urgencia de modernizar la infraestructura digital es prioritaria para garantizar la resiliencia frente al cambio climático.
El impacto en la eficiencia empresarial
Más allá del beneficio para el ciudadano de a pie, las Smart Cities están redefiniendo la operatividad privada. Según el estudio “Ciudades cada vez más inteligentes” de KPMG (enero 2025), la interoperabilidad de sistemas está generando retornos tangibles en sectores como retail, logística, energía y manufactura.
Beneficios clave reportados por las empresas:
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Ahorro de recursos: Reducción de hasta un 20% en el desperdicio de energía y agua
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Productividad: Operaciones más predecibles y optimización de cadenas de suministro
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Gestión de riesgos: Mayor capacidad para anticipar eventos climáticos y fallos operacionales
“Las smart cities representan el epicentro de la revolución urbana. Al mismo tiempo que optimizan operaciones empresariales, generan un impacto concreto en la vida de las personas con aire más limpio y movilidad fluida”, afirma Marjorie Ann Guerra Neira, gerente digital Studios de TIVIT Latam
Referentes internacionales y el desafío local
Ciudades como Zúrich y Oslo ya marcan la pauta global utilizando sensores para optimizar desde la iluminación pública hasta sistemas de movilidad eléctrica. En Chile, ciudades como Santiago están comenzando a adoptar estas referencias para modernizar la gestión de servicios esenciales.
Para lograrlo, la adopción de infraestructura digital integrada es el "habilitador clave". Desde la perspectiva de TIVIT, el camino hacia una economía urbana productiva requiere que gobiernos y organizaciones incorporen de manera decidida:
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Servicios en la nube (Cloud) para el procesamiento masivo de datos.
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Ciberseguridad para proteger la infraestructura crítica
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Soluciones SaaS y Automatización para agilizar la respuesta ante las demandas de la ciudadanía
La convergencia entre tecnología y sostenibilidad no es solo una meta ambiental; es el nuevo estándar de competitividad para el Chile del futuro