El sistema financiero chileno atraviesa un punto de inflexión. Lo que antes era una tendencia gradual se ha transformado en una digitalización acelerada del consumo, donde las tarjetas, transferencias electrónicas y pagos sin contacto han desplazado al efectivo.
Según cifras recientes del sector, cada persona en Chile realiza, en promedio, más de 370 transacciones digitales al año, una cifra que sitúa al país a la vanguardia regional pero que, simultáneamente, pone bajo estrés a la arquitectura tecnológica tradicional.
El reto de la operatividad 24/7
El aumento explosivo en el volumen transaccional ha elevado la presión sobre plataformas que, en muchos casos, no fueron diseñadas para la inmediatez absoluta. La transición hacia una lógica de operación continua es hoy una obligación para bancos, comercios y empresas fintech.
Lucas Souza, gerente de innovación en Kuvasz Solutions, destacó que el entorno actual es radicalmente distinto al de hace unos años.
"El crecimiento de los pagos digitales exige infraestructura 24/7 y una capacidad de respuesta mucho más rápida. Al mismo tiempo, la inmediatez reduce el margen para detectar fraudes, lo que obliga a migrar hacia modelos de monitoreo en tiempo real y control proactivo", dijo.
La evolución del fraude: de la ingeniería social al APP
A medida que los pagos se vuelven más rápidos, los ataques también se vuelven más sofisticados. La industria observa con preocupación el aumento de esquemas que combinan ingeniería social con fraudes de pagos autorizados (APP), métodos que suelen burlar los mecanismos de detección tradicionales.
El problema de fondo, según Souza, radica en las "arquitecturas heredadas" (legacy systems). Muchas organizaciones operan sobre sistemas antiguos que carecen de la flexibilidad para procesar grandes volúmenes de datos sin comprometer la continuidad del servicio.
Seguridad invisible: el equilibrio entre riesgo y experiencia
Uno de los mayores dilemas para la industria es cómo proteger al usuario sin arruinar su experiencia de compra. La respuesta parece estar en la autenticación inteligente:
- Biometría y análisis conductual: Se busca validar la identidad de forma casi imperceptible
- Modelos predictivos: Uso de IA para procesar información en milisegundos
- Reducción de fricción: Evitar que los sistemas de seguridad bloqueen compras legítimas (falsos positivos)