En una emergencia cardíaca, los primeros minutos pueden ser determinantes. Una persona capacitada en reanimación cardiopulmonar (RCP) podría encontrarse a pocas cuadras de una víctima, mientras un desfibrilador podría estar disponible en un edificio cercano. El desafío es saber dónde están estos recursos y lograr activarlos a tiempo.
Con ese objetivo nace PULSO, una nueva plataforma tecnológica impulsada por los fundadores de la scale up chilena VIPER, junto a actores del mundo de la salud y Bomberos, que busca construir una red nacional de primeros respondedores en Chile.
La iniciativa pretende conectar a personas capacitadas en RCP, desfibriladores y servicios de emergencia, para que quienes puedan prestar ayuda sean alertados ante un paro cardiorrespiratorio ocurrido en las cercanías.
"Muchas veces la capacidad para responder ya existe; lo que falta es conectarla y activarla oportunamente", explica Camilo Salazar, COO de VIPER.
La plataforma busca que, ante una emergencia, una persona capacitada pueda encontrarse a menos de 300 metros de la víctima y comenzar las maniobras de asistencia mientras llegan los equipos profesionales.
VIPER ya cuenta con presencia en más de 120 Cuerpos de Bomberos, alcanzando a cerca de 37 mil voluntarios y zonas que representan más del 84% de la población del país. Durante el primer semestre de 2026, la organización registró más de 600 despachos de Bomberos como primeros respondedores ante paros cardiorrespiratorios, equivalentes a más de tres casos diarios.
¿Cómo funcionaría PULSO?
La propuesta busca reunir en una misma red a personas certificadas en primeros auxilios y RCP, empresas de capacitación, proveedores de desfibriladores, municipios, instituciones públicas y privadas y servicios de ambulancias.
Uno de sus principales componentes será un “mapa operativo vivo” de desfibriladores, que permitirá identificar aquellos equipos cuya ubicación y disponibilidad hayan sido previamente confirmadas.
De esta manera, ante una emergencia, el sistema podría identificar los recursos disponibles en las cercanías y notificar a un potencial primer respondedor para que pueda iniciar la asistencia antes de la llegada de una ambulancia.
El ejecutivo enfatiza que la iniciativa no busca reemplazar a los servicios profesionales de emergencia, sino aprovechar el tiempo que transcurre entre el momento en que ocurre el paro y la llegada de los equipos especializados.