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Estudio de la CChC advierte que 8 de cada 10 manzanas en Santiago tienen un único uso de suelo

La investigación presentada por la CChC en la Conferencia Internacional de Ciudad 2026 expone el impacto en el transporte y la economía doméstica de más de 3,7 millones de personas.

24horas.cl

Viernes 3 de julio de 2026

El diseño urbano de Santiago está obligando a la mayoría de sus habitantes a vivir en la "monofuncionalidad". Así lo determinó un estudio inédito de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), arrojando que el suelo del 80% de las manzanas de la capital está destinado a un solo uso.

Esta realidad afecta de forma directa la calidad de vida de más de 3,7 millones de personas, equivalente al 64% de la población de la ciudad.

El informe fue expuesto públicamente por el gerente de Estudios y Políticas Públicas del gremio, Nicolás León, durante la Conferencia Internacional de Ciudad (CIC) 2026, organizada anualmente por la institución.

León detalló que integrar los usos cotidianos del espacio urbano —tales como viviendas, comercio, servicios y equipamientos— eleva sustancialmente el bienestar de la población.

"La mixtura urbana contribuye a disminuir los tiempos y costos de los viajes además de tener barrios más activos y dinámicos, acrecentando el bienestar y sentido de pertenencia", fundamentó el ejecutivo.

La obligación de salir de la comuna y el costo del viaje

Como consecuencia de la actual distribución de la urbe, los beneficios de una ciudad integrada quedan fuera del alcance de la mayoría. 

Para dimensionar el problema, la CChC y Panel Ciudadano de la Universidad del Desarrollo realizaron una encuesta complementaria que reveló que el 61% de los santiaguinos se ve obligado a abandonar su comuna de residencia para poder trabajar, estudiar o realizar trámites.

Esta desconexión impacta con fuerza los presupuestos familiares. Un informe previo de la misma Cámara ya había advertido que el 56% de los habitantes de Santiago destina más del 10% de los ingresos de su hogar únicamente a gastos de movilización.

El análisis de las 44 mil manzanas

La investigación contempló la revisión de cerca de 44 mil manzanas de Santiago, categorizando el uso de suelo en tres áreas diferenciadas:

  • Residencial (viviendas)

  • Comercial y Servicios (oficinas, comercio, hoteles, industria, bodegaje y almacenaje)

  • Equipamiento (salud, educación, cultura, deportes, recreación y culto)

IMPORTANTE: quedaron fuera de la muestra un porcentaje menor de manzanas correspondientes a suelos agrícolas, sitios eriazos y "otros usos" como minería, defensa, telecomunicaciones o estacionamientos.

Al revisar de forma separada cada uso, se constató que el 97% de las manzanas tiene un componente residencial, el 31% comercial y de servicios, y apenas un 14% está ligado a equipamiento.

"La contracara de estas cifras es preocupante", advirtió León, agregando que "también significan que, por ejemplo, en el 86% de las manzanas de la capital no hay ni siquiera un metro cuadrado construido de equipamientos y en el 69% pasa lo mismo en lo que se refiere a uso comercial y de servicios".

Tras cruzar los datos, el estudio concluyó que solo el 20% de las manzanas de la capital registra al menos dos usos de suelo combinados. El 80% restante opera de manera "monofuncional", con un claro predominio del uso residencial.

Brecha territorial: Del centro a la periferia

Los datos exponen una profunda desigualdad entre los distintos puntos de la Región Metropolitana:

Comunas con menor cantidad de manzanas de uso único (Bajo el 50%) Comunas con mayor cantidad de manzanas de uso único (Sobre el 90%)
Santiago, Providencia, San Miguel, Quinta Normal, La Cisterna e Independencia. Puente Alto, Quilicura, Maipú y Pudahuel.

"Esta es otra expresión de una ciudad desigual, donde las condiciones de vida cambian radicalmente entre una comuna y otra. Trabajar para revertir esta situación es uno de los principales objetivos que tiene tanto este análisis como la Cámara Chilena de la Construcción", sentenció Nicolás León.

Rutas de acción y herramientas disponibles

Ante este diagnóstico, el gerente del gremio propuso abordar un doble reto para el desarrollo de la ciudad: facilitar el acceso habitacional en los sectores que ya cuentan con una mixtura consolidada (elevando la densidad de viviendas) y, simultáneamente, atraer inversión hacia los barrios monofuncionales (aprovechando estratégicamente el potencial de las estaciones de Metro).

"La calidad de vida en las ciudades no es producto del azar. Es el resultado de decisiones que toman y dejan de tomar diferentes actores y que –para bien o para mal– impactan sobre el territorio y las personas que lo habitan", recalcó el ejecutivo, insistiendo en que existen oportunidades para impulsar la mixtura de manera conjunta.

Finalmente, el presidente de la CChC, Alfredo Echavarría, destacó el rol de este informe presentado en la XV Conferencia Internacional de Ciudad.

"La investigación es un aporte concreto para orientar a las políticas públicas de las municipalidades para mejorar la vida de las familias, con comunas bien equipadas. Nuestra Cámara, durante 15 años, ha apostado con estos eventos para entregar soluciones que aporten a todo el país y este es un ejemplo más", finalizó.