La tasa de desempleo en Chile volvió a aumentar y alcanzó un 9,4% durante el trimestre marzo-mayo de 2026, su nivel más alto en los últimos cinco años. El incremento generó preocupación entre autoridades y analistas, quienes coincidieron en que la economía no está generando suficientes puestos de trabajo para absorber el creciente número de personas que buscan empleo.
Según informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la desocupación aumentó 0,5 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior. El alza se explica porque la fuerza de trabajo creció un 1,3%, mientras que el número de personas ocupadas aumentó solo un 0,8%.
Ministro del Trabajo: "Tenemos que redoblar los esfuerzos"
El ministro del Trabajo, Tomás Rau, aseveró que la meta de bajar el desempleo a 6,5% se ve "lejana".
"Esa alza es explicada por distintos factores. Hay un aumento en la fuerza de trabajo importante (...) una meta de converger a un 6,5% de desempleo es una meta bastante ambiciosa. Sin duda, si tenemos una tasa de desempleo de 9,4% y la economía no está creciendo, se ve muy lejana. El esfuerzo para revertir esta situación tenemos que redoblarlo", señaló.
Por su parte, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, sostuvo que las cifras "confirman que Chile sigue pagando los costos de años de malas políticas públicas, bajo crecimiento y falta de prioridad por la creación de empleo".
Mercado laboral más estrecho
El head of research de la aplicación de inversiones XTB, Ignacio Mieres, explicó a 24horas.cl que el "mercado laboral chileno muestra una señal de deterioro".
"La tasa de desocupación llegó a 9,4% en el trimestre marzo-mayo de 2026, su nivel más alto desde junio de 2021, cuando también se ubicó en torno a niveles históricamente elevados tras los efectos de la pandemia", indicó.
El analista agregó que el escenario es "especialmente sensible" porque la ocupación continúa creciendo de forma débil, mientras la tasa de ocupación cayó a 56,5%, la informalidad aumentó hasta el 27,0% y disminuyeron las horas efectivamente trabajadas.
A su juicio, estos indicadores muestran que "el empleo que se está generando no alcanza para absorber la mayor oferta laboral ni necesariamente mejora en calidad".
"La fotografía apunta a un mercado más estrecho, con más personas disponibles para trabajar, pero con una creación de empleo insuficiente y crecientemente apoyada en segmentos informales o de menor estabilidad", concluyó.