A pocos días de Semana Santa, un nuevo análisis de la aplicación de inversiones XTB reveló una aparente contradicción: mientras el precio del cacao baja a nivel internacional, el valor de los huevitos de Pascua en Chile sigue subiendo.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadísticas, los chocolates registran una inflación anual de 12,8% a febrero de 2026, cifra cinco veces más alta que el IPC general de 2,4%. No obstante, la situación genera curiosidad, considerando que el cacao se ha desplomado cerca de un 70% desde fines de 2024.
Crisis del cacao
Entre los años 2023 y 2024, una combinación de eventos climáticos extremos, enfermedades en los cultivos y la alta concentración de la producción en países de África occidental provocó que el precio del cacao se triplicara en 12 meses.
"El año 2024 marcó la peor crisis de precios en la historia moderna del cacao. Los factores detrás del estallido se retroalimentaron entre sí, generando una espiral alcista sin precedentes", sostuvo Emmanuelle Santos, analista de mercados de XTB y autora del informe.
Si bien la crisis generó una importante alza en los precios, desde entonces el cacao ha reducido su valor en un 78% desde diciembre de 2024, llegando a su nivel más bajo desde octubre de 2023. Sin embargo, esta tendencia no se ha visto reflejada en los precios.
¿Por qué los huevitos son más caros este año?
De acuerdo con Santos, el encarecimiento de estos chocolates se debe a tres factores acumulados en el tiempo: la inercia de costos, los contratos de cobertura firmados a precios altos y la estrategia comercial de los fabricantes de no revertir las alzas.
"Pese a la fuerte corrección del cacao, el consumidor chileno sigue pagando un sobreprecio significativo por el chocolate", señaló la experta.
Esto se suma a que grandes marcas como Hershey, Mondelez (Cadbury) y Nestlé han adoptado una estrategia conocida como "reduflación", es decir, el tamaño del producto es cada vez más pequeño, pero no hay una disminución proporcional en su precio.
Asimismo, los fabricantes han reformulado sus recetas para usar menos cacao: "Una vez que los fabricantes rediseñan sus productos con ingredientes más baratos, existe poco incentivo para volver a las formulaciones con una mayor proporción de cacao, incluso si los precios del grano se normalizan".