Telefónica concretó la venta del 100% de su filial en Chile al holding francés NJJ Holding y a Millicom Spain por 1.215 millones de dólares (unos 1.030 millones de euros), en una operación alineada con su plan estratégico presentado el pasado noviembre, que busca la salida de la compañía de Hispanoamérica. Esto, luego de 35 años en el país.
La compañía informó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de España que también ha pactado un pago adicional de 150 millones de dólares (unos 126 millones de euros), condicionado a la posibilidad de que se den determinados eventos en el mercado de telecomunicaciones chileno.
Telefónica explicó que la firma y el cierre de la transacción se realizó de manera simultánea este mismo martes.
El importe incluye un pago en efectivo de 50 millones de dólares estadounidenses (unos 42 millones de euros) que se abonarán al cierre de la operación y otro aplazado de 340 millones de dólares (unos 286 millones de euros) que se pagarán "en base a los resultados financieros de Telefónica Chile".
La compañía detalló que la deuda financiera neta de Telefonica Chile a 31 de diciembre de 2025 era de 479 millones de euros.
Para Telefónica, la operación se enmarca dentro de la política de gestión de cartera de activos de la compañía y está alineada con su estrategia de salida de Hispanoamérica.
Al presentar su plan estratégico el pasado 4 de noviembre, el presidente de Telefónica, Marc Murtra, comentó que prevé culminar la salida de Hispanoamérica en los próximos meses, incluida su presencia en países como México, Venezuela y Chile, en una estrategia que comenzó en 2019 y que ha continuado con el nuevo plan.
El pasado octubre, Telefónica ya vendió el 100% de su filial uruguaya a la compañía Millicom Spain, en ese caso por unos 440 millones de dólares, unos 377 millones de euros.
Asimismo, Millicom también adquirió la semana pasada un 67,5% de los activos de Movistar en Colombia por 214 millones de dólares (unos 182 millones de euros).
El plan estratégico considera un recorte del dividendo del 50% y plantea un expediente de regulación de empleo (ERE) ya pactado con los sindicatos para 4.539 empleados.
Telefónica, que ha notificado su decisión de no cotizar en Wall Street para rebajar costes operativos, aspira a fortalecer su posición en Europa y a armarse para los procesos de consolidación que puedan surgir.