El bolsillo de las familias chilenas sigue bajo una fuerte presión. Al sostenido precio de los combustibles y el encarecimiento de los productos básicos —impulsado por un IPC de abril que registró un alza del 1,3%, la cifra mensual más alta en casi cuatro años— se suma ahora un impacto directo en el valor de la UF, la cual se proyecta que suba $500 en tan solo un mes.
Ante este adverso panorama, los especialistas llaman a tomar decisiones financieras estratégicas y conscientes para proteger el patrimonio familiar y evitar el sobreendeudamiento, siendo el mercado inmobiliario y los créditos hipotecarios uno de los flancos más sensibles.
Créditos hipotecarios: ¿prepagar o refinanciar?
De acuerdo con Eduardo Lara, abogado del estudio jurídico Alfaro y Madariaga, adelantar pagos puede transformarse en una herramienta sumamente efectiva para reducir la carga financiera futura.
"Si una persona cuenta con liquidez o ahorros que no está utilizando, prepagar parte del crédito hipotecario hoy puede significar un alivio importante a largo plazo, porque se reduce el capital que sigue generando intereses en UF", puntualizó el profesional.
Respecto a la opción de refinanciar la deuda hipotecaria, Lara advierte que los usuarios no deben fijarse únicamente en la tasa de interés que ofrecen las entidades bancarias, sino en el Costo Total del Crédito (CTC).
"Hay casos donde refinanciar sí puede convenir, especialmente si la nueva tasa disminuye al menos un punto porcentual respecto de la actual. Sin embargo, cuando ya se ha pagado gran parte del crédito, extender nuevamente el plazo puede terminar encareciendo la deuda", aclara el abogado.
El peligro de las cuotas en el supermercado y el uso de tarjetas
Otro de los gastos que golpea mes a mes es el de los combustibles. Si bien muchas tarjetas de crédito ofrecen atractivos descuentos por litro, Lara señala que estos beneficios se esfuman si no se manejan con disciplina: "Dejan de ser un beneficio si la persona no paga el total facturado y comienza a generar intereses rotativos. Ahí el descuento termina beneficiando al banco y no al consumidor". La recomendación es usar el plástico solo como medio de pago y no como financiamiento.
Asimismo, el experto alerta de manera tajante sobre el riesgo de financiar las compras cotidianas en cuotas, especialmente en supermercados y productos perecibles.
“No tiene sentido financiero seguir pagando meses después alimentos o productos básicos que ya se consumieron. El retail muchas veces impulsa cuotas pequeñas que parecen inofensivas, pero el interés compuesto en gastos de consumo diario es una de las principales causas del sobreendeudamiento”, sostiene Lara.
Guía práctica: acciones para enfrentar el alza del costo de la vida
Para contrarrestar la crisis inflacionaria actual, el especialista detalla una serie de medidas de consumo consciente que las familias pueden adoptar de forma inmediata:
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Planificación mensual: Establecer un registro estricto de ingresos y gastos
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Optimización de compras: Optar por marcas propias en supermercados y realizar compras por volumen en productos no perecibles
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Eliminar "gastos hormiga": Identificar y reducir consumos diarios pequeños, como cafés o snacks fuera del hogar
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Evaluar alternativas legales: Ante problemas de deudas, considerar los mecanismos formales de la Ley 20.720 (Ley de Quiebras y Reorganización) antes de aceptar repactaciones bancarias. “Ofrece herramientas de renegociación mucho más convenientes y transparentes”, asegura
“La economía no se trata solo de cifras macroeconómicas, sino de cómo las familias logran llegar a fin de mes. Ser un consumidor consciente dejó de ser una opción hoy y pasó a ser una necesidad para proteger el patrimonio familiar”, concluye el abogado de Alfaro y Madariaga.