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Evaluación docente: especialistas llaman a priorizar el sentido formativo

Expertos en educación señalan que el verdadero valor de este hito radica en la oportunidad de reflexionar sobre la práctica pedagógica y potenciar el desarrollo profesional continuo.

24horas.cl

Miércoles 12 de agosto de 2026

Con el inicio de los procesos de evaluación docente en distintos establecimientos del país, cientos de profesores comienzan una etapa marcada por la preparación de portafolios, la recopilación de evidencias y el cumplimiento de exigencias administrativas.

Ante este escenario, expertos en educación señalan que el verdadero valor de este hito radica en la oportunidad de reflexionar sobre la práctica pedagógica y potenciar el desarrollo profesional continuo.

Desde la Academia Ziemax, institución dedicada al desarrollo del pensamiento, sostienen que es primordial que las comunidades escolares promuevan el sentido formativo del proceso por sobre el mero cumplimiento burocrático.

"Cuando se aproxima el período de evaluación docente, es habitual que aumente la presión sobre los equipos pedagógicos. Sin embargo, evaluar la práctica no debiera significar únicamente completar formularios o cumplir con estándares de manera acelerada. Lo fundamental es rescatar el sentido formativo de la evaluación, transformándola en un espacio de reflexión crítica sobre lo que ocurre cotidianamente en la sala de clases", explica Giselle Sepúlveda, coordinadora Curricular de Academia Ziemax.

Trabajo colaborativo y cultura de mejora continua

Para avanzar hacia una evaluación con impacto en el aula, la especialista enfatiza la necesidad de fomentar el trabajo colaborativo, la observación entre pares y la retroalimentación constructiva dentro de los establecimientos.

“La evaluación docente no cobra sentido en el resultado final de un portafolio, sino en la capacidad de la comunidad educativa para mirar su propia práctica, dialogar sobre los aprendizajes de los y las estudiantes y fortalecer el desarrollo profesional con autonomía y rigor pedagógico”, afirma Sepúlveda.

Bienestar socioemocional y rol de los liderazgos educativos

Otro de los desafíos centrales del período es el resguardo de la salud mental y el bienestar del profesorado. La sobrecarga que genera la elaboración de instrumentos, el diseño de clases y la sistematización de evidencias suele extenderse fuera de la jornada laboral, elevando los niveles de estrés.

Ante esto, Sepúlveda destaca la importancia del acompañamiento por parte de los equipos directivos:

"Es indispensable que los liderazgos educativos resguarden espacios de planificación dentro de la jornada laboral e impulsen procesos de formación continua que entreguen herramientas prácticas para enfrentar la evaluación con mayor seguridad y confianza. No podemos exigir una enseñanza diversificada y acogedora si no cuidamos el bienestar de quien enseña. Proteger los tiempos socioemocionales y de planificación docente es una decisión estratégica para garantizar la calidad del proceso educativo y la sostenibilidad de la labor profesional", enfatiza.

Recomendaciones para los docentes

Respecto a la preparación técnica del portafolio, la recomendación de la especialista es no rehacer las planificaciones exclusivamente para el proceso evaluativo, sino basarse en el trabajo cotidiano realizado en la sala de clases.

"El valor pedagógico surge de visibilizar cómo las decisiones didácticas favorecen la comprensión, la participación y el pensamiento crítico en el aula. Más que generar nuevas evidencias, es importante organizar el trabajo en torno a objetivos claros, seleccionar experiencias representativas y apoyarse en el trabajo colaborativo con otros docentes", concluye Giselle Sepúlveda.