Ángela Vivanco abandonó la cárcel de mujeres de San Joaquín luego de que la Corte de Apelaciones de Santiago revocara la prisión preventiva en su contra.
A la salida del recinto, la exministra de la Corte Suprema confirmó que cumplirá el arresto domiciliario total en un departamento arrendado por su exmarido. Cabe mencionar que también quedó con arraigo nacional y prohibición de comunicarse con los demás intervinientes.
"Ha sido un periodo muy duro para mi familia; no es fácil estar encerrado, es complicado para una persona que tiene la salud que tengo yo, pero también agradezco la buena voluntad de Gendarmería en el sentido de permitirme y facilitarme la vida pese a los problemas de salud que tengo", declaró.
Según su versión, la exministra padece un cáncer, por lo que habría solicitado ingresar sus medicamentos al recinto penal durante su prisión preventiva: "Tengo un estado de salud que no es bueno; ha sido por ese lado difícil porque son varias cosas difíciles y no siempre basta con los medicamentos".
"Ha sido un periodo muy duro y muy difícil. Las personas que estamos imputadas estamos en sección aparte y conviví con dos personas imputadas, no con toda la población penal", enfatizó.
En esa misma línea, reafirmó su inocencia, solicitó a su abogado declarar en juicio para entregarle detalles a la Fiscalía y ratificó que no se considera un peligro para la sociedad. Por otra parte, aseguró que "supe por los medios que me cambiaron el cambio de cautelar".
Además, Vivanco se refirió al estado de salud de su madre, quien padece un daño neurológico: "Mi mamá está en una institución, Pequeño Cottolengo, ahí iré a verla. Mi mamá necesita cuidado 24/7, ella está en la última etapa de su vida".
Finalmente, evitó referirse a los otros imputados en la causa.