La defensa de la exministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, presentó un escrito ante el 7° Juzgado de Garantía de Santiago para descartar que haya incumplido la medida cautelar de arresto domiciliario total que cumple actualmente.
La presentación surge luego de que Carabineros informara al tribunal un presunto incumplimiento, al no lograr fiscalizar a la imputada durante la madrugada del domingo 5 de julio, según informó BioBío.
De acuerdo con el oficio policial, los funcionarios concurrieron al edificio donde reside Vivanco, en avenida Los Leones, a las 05:59 horas. Allí tocaron reiteradamente el citófono, realizaron cuatro llamadas al teléfono registrado por la exmagistrada y utilizaron un aparato sonoro, sin obtener respuesta.
La defensa apunta a un problema de comunicación
En el escrito, la abogada de la Defensoría Penal Pública, Patricia Alvarado Masafierro, sostuvo que los hechos "difieren sustancialmente" de lo consignado por Carabineros y aseguró que no existió un incumplimiento voluntario de la medida cautelar.
Como principal argumento, afirmó que el edificio cuenta con un acceso controlado por conserjería y que ningún visitante puede comunicarse directamente con los departamentos sin pasar por ese control.
Angela Vivanco tras salir de la cárcel
Además, aseguró que el conserje de turno declaró que ningún funcionario policial se presentó en el acceso del edificio ni activó el sistema de citofonía hacia el departamento de Vivanco durante el horario informado.
"Si la policía concurrió en dicho lapso, es altamente probable que no encontraran al conserje en el mesón principal del acceso y se retiraran de inmediato", señala el escrito, que añade que esta situación podría corroborarse mediante las cámaras de seguridad del edificio.
La explicación por el celular apagado
Respecto de las llamadas telefónicas, la defensa reconoció que el celular de Vivanco permaneció apagado durante esa noche debido a que se quedó sin batería.
No obstante, sostuvo que, una vez encendido el dispositivo, no aparecieron llamadas perdidas provenientes de los números asociados a la unidad policial que realizó la fiscalización.
Con estos antecedentes, la Defensoría Penal Pública solicitó al 7° Juzgado de Garantía de Santiago desestimar el supuesto incumplimiento del arresto domiciliario total, al sostener que Ángela Vivanco permaneció en su domicilio y que lo ocurrido obedeció a un problema de comunicación durante el procedimiento de control.