El desempleo alcanzó su punto más alto (9,4%) desde 2021, una mala noticia que se vuelve dramática cuando se mira de cerca el panorama entre los jóvenes: 24,6% está sin trabajo, lo que aumenta a 28,3% entre las mujeres de entre 15 y 24 años.
Especialistas coinciden en que la empleabilidad juvenil se ve afectada por falencias estructurales, pero la exigencia de años de experiencia es uno de los motivos que más se repite.
Al haber una gran cantidad de personas buscando trabajo y cupos escasos, las empresas comienzan a elevar sus requisitos, por lo que quienes se inician en el mundo laboral quedan rezagados.
"Los jóvenes tienen que ir mejorando su oferta de valor en sus currículums", dice Álvaro Vargas, gerente general de la compañía de selección de personal, SOS Group.
"En tiempos difíciles hay que ser más flexibles par ir juntando experiencia. Lo que hicieron durante la práctica o haber sido líder en algún deporte también cuenta, es importante que lo muestren", asegura.
El especialista asegura que mostrar diferenciación, ir sumando buenas referencias, responsabilidad y ganas de trabajar, son aspectos que suman a la hora de elegir un postulante.
"Quizás en un comienzo no van a poder encontrar su trabajo soñado, pero sí trabajos temporales o de calificaciones menores que le permitirán sumar experiencia y crear redes para ir de a poco optando por mejores trabajos", agrega el reclutador.
Un problema estructural
La contracción económica de los últimos meses, ha llevado a que disminuya el empleo salarial formal en el sector privado. Ello, sumado a que hoy es más caro contratar, genera un escenario complicado a nivel general, explica Juan Bravo, director del Observatorio del Contexto Económico de la U. Diego Portales.
Para los jóvenes, hay otro factor. "El diseño de la indemnización por años de servicio los perjudica estructuralmente, porque cuando una empresa debe hacer ajuste de personal, en vez de desvincular a quienes no necesita, desvincula a quienes son más baratos por su antigüedad", plantea el investigador.