La expresidenta Michelle Bachelet reafirmó su candidatura a la secretaría general de las Naciones Unidas (ONU), luego de que el Gobierno de José Antonio Kast, calificara de "inviable esta candidatura y el eventual éxito de esta postulación".
Bachelet inició su declaración recordando que la identidad internacional del país no debe estar sujeta a cambios de turno:
"Históricamente Chile ha buscado fortalecer el multilateralismo y ha sido capaz de trascender los ciclos políticos y las coyunturas. El compromiso con la cooperación internacional, la promoción de la paz y los derechos humanos ha sido un sello que le ha dado prestigio y reconocimiento a nuestro país en el escenario global. Este compromiso emana de una convicción inalterable con el bienestar global y la dignidad de las personas, principios que guían mi labor más allá de cualquier coyuntura política."
Respecto al cambio de postura del Estado chileno frente a su postulación —presentada inicialmente en septiembre y formalizada en febrero—, Bachelet manifestó una postura de respeto institucional, aunque marcó una clara distancia conceptual.
En este sentido, dijo que, "entiendo que las definiciones de la política exterior pueden variar con las nuevas administraciones y, en mi calidad de exjefa de Estado, observo esta determinación como parte de las prerrogativas de quien hoy encabeza el Gobierno, aunque mi visión de Estado sea distinta".
La exjefa de Estado subrayó que su postulación no es un esfuerzo individual, sino un proyecto colectivo latinoamericano que busca una ONU más eficiente. Confirmó que seguirá adelante con el respaldo de otros líderes de la región:
"Mi disposición a contribuir en este desafío permanece intacta; por ello, continuaré el trabajo conjunto con los gobiernos de Brasil y México, quienes han postulado mi nombre reafirmando la naturaleza colectiva de este proyecto. Una candidatura de este nivel nunca es una tarea sencilla, pero los valores y principios que han marcado mi vida me llevan a asumir este desafío con responsabilidad y convicción", aclaró.
Finalmente, Bachelet cerró su mensaje haciendo un llamado a la unidad y a la cooperación generosa frente a los retos globales, "seguiré trabajando con la mirada puesta en el futuro, como lo he hecho durante toda mi vida, convencida de que los desafíos del siglo XXI requieren de una cooperación generosa que trascienda las legítimas diferencias políticas internas".