Un vecino identificado como Ghislaine Jesús Quiróz Carrizo confesó haber asesinado a Mariana Sepúlveda, escolar de 19 años desaparecida en agosto de 2008. El sujeto vivía en el mismo pasaje que la víctima y nunca figuró como sospechoso en la causa inicial.
Según el relato entregado por el imputado, la joven ingresó a su inmueble, donde sostuvieron una discusión que derivó en el crimen. Posteriormente, habría sepultado el cuerpo en el mismo lugar, para luego desenterrarlo y deshacerse de los restos en 2013.
El Juzgado de Garantía amplió la detención del acusado hasta este viernes, a la espera de peritajes en la vivienda. Carabineros realiza excavaciones con palas y picotas para recopilar evidencias que corroboren la autodenuncia.
"Nunca fue una persona de interés, nunca. Eso habla de la investigación negligente y de la desidia que existió con la causa de Mariana desde el principio", acusó la abogada de la familia, Fabiola Aliante.
En tanto, el entorno de la víctima descartó categóricamente cualquier relación sentimental entre la joven y el agresor. Asimismo, señalaron que las labores para ocultar el cadáver requieren logística que dificulta un actuar individual.
"Si es que esto es real, no lo hizo solo. Para hacer un hoyo, enterrar a una persona, ocultarla y después sacarla, hay trabajo detrás de esto", enfatizó el padre de Mariana.
El Ministerio Público solicitó informes médicos ante un eventual problema cognitivo del imputado, mientras se analiza el impacto del tiempo transcurrido en la prescripción del delito de cara a la audiencia de formalización.