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Chile cae en PISA 2025: advierten crisis en la capacidad de aprendizaje de los estudiantes

La agencia europea EASEC insta a superar los planes de reforzamiento puntuales y pide fortalecer el pensamiento crítico, la autorregulación y la comprensión lectora frente al uso intensivo de tecnología.

24horas.cl

Sábado 12 de septiembre de 2026

Los resultados de la prueba PISA 2025 (por su sigla en inglés Programme for International Student Assessment), Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes realizado por la OCDE, revelaron un retroceso en el rendimiento escolar chileno, tras registrar 436 puntos en lectura —12 menos que en 2022— y 403 en matemáticas, con una baja de nueve puntos. Asimismo, apenas el 41% de los estudiantes alcanzó el nivel mínimo de competencia en el área matemática, por debajo del 65% que promedia la OCDE.

Ante el escenario, la Agencia Europea para la Capacidad Educativa (EASEC) planteó que la discusión debe ir más allá de la recuperación de puntajes y enfocarse en la capacidad de aprendizaje autónomo de los jóvenes.

“Lo que se está deteriorando no es el rendimiento en estas u otras materias. Lo que se está deteriorando es la capacidad misma de aprender”, afirmó el director de Relaciones Institucionales de EASEC, Isaías Sharon.

El reporte del organismo internacional expuso además factores de distracción en las aulas: un 48% de los alumnos chilenos percibe interferencias por el uso de dispositivos digitales en clases de ciencias, mientras un 51% utiliza herramientas de inteligencia artificial para estudiar al menos una vez por semana.

Frente a la adopción tecnológica, Sharon alertó sobre el riesgo de generar una sustitución cognitiva en los estudiantes y sugirió incorporar modelos de competencias transversales, como los aplicados en Singapur.

Para ello, propuso utilizar la cooperación técnica entre el programa europeo SOCIEUX+ y ChileValora con el fin de actualizar el Catálogo de Competencias Transversales para la Empleabilidad, marco metodológico desarrollado en Chile en 2016 de forma conjunta por el Ministerio de Educación, el SENCE y ChileValora.

“La pregunta post-PISA no puede ser solamente cómo subimos los puntajes en matemáticas y lectura. La pregunta tiene que ser: ¿qué capacidad de aprender estamos garantizando a los jóvenes que egresan de nuestro sistema educativo?”, concluyó.