El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, compartió una emotiva historia sobre cómo llegó a su vida “China”, su perrita adoptada, cuyo rescate ocurrió en medio de un procedimiento de clausura.
Según relató en una entrevista con Radio Infinita, todo comenzó cuando le correspondió cerrar una serie de malls chinos que no estaban pagando patentes comerciales. En ese contexto, detectaron que en uno de los locales permanecía una perrita encerrada en el estacionamiento, sin que sus dueños se hicieran responsables de ella.
Sichel contó que insistieron en reiteradas ocasiones para que se la llevaran, pero nadie quiso hacerse cargo. Ante la situación, decidió intervenir directamente y romper la clausura para poder sacar al animal del lugar. Recordó que se trataba de una perra doberman grande e imponente, a la que nadie se atrevía a acercarse por temor a que mordiera.
Sin embargo, la reacción fue totalmente distinta: cuando se aproximó, la perrita se le lanzó encima, pero solo para lamerlo con entusiasmo. Al día siguiente fue a visitarla al canil y la escena se repitió. Como el antiguo dueño nunca la fue a buscar, optaron por ofrecerla en adopción y finalmente él mismo decidió integrarla a su familia.
En medio de su relato, Sebastián recordó la primera vez que llevó a China a la playa. explicando que la perrita reaccionó con mucho entusiasmo. "Me llegué a emocionar", reconoció, al recordar cómo su mascota descubría por primera vez un espacio de libertad.
Hoy, China comparte hogar con Luigi, el otro perro de Sichel.