Dos ciudadanos de nacionalidad china fueron condenados por los delitos de contrabando, receptación aduanera e infracciones a las leyes de Propiedad Intelectual e Industrial, luego de una investigación que permitió detectar el ingreso de más de 350 mil productos falsificados al país.
El caso se originó tras un análisis de riesgo realizado por la Aduana Regional de San Antonio, que alertó sobre un cargamento sospechoso vinculado a una operación de importación.
A partir de esos antecedentes, la Fiscalía instruyó diligencias investigativas que culminaron en mayo de 2025 con un operativo realizado por la Brigada Investigadora de Delitos contra la Propiedad Intelectual (Bridepi) de la PDI, en coordinación con funcionarios del Servicio Nacional de Aduanas.
Hallazgos en bodega de Cerrillos
Durante el procedimiento, los equipos fiscalizaron una bodega en la comuna de Cerrillos, donde se descargó un contenedor que transportaba 132.575 productos falsificados, entre ellos carcasas de celulares, calcetines, cables USB, zapatillas deportivas, audífonos y gorros.
Los artículos imitaban marcas internacionales como Apple, Samsung, Marvel, Disney y Nike.
Además, los fiscalizadores detectaron mercancías no declaradas, productos de importación prohibida por vulnerar derechos de autor y otros que habían sido declarados con valores inferiores a los reales.
Más de 225 mil productos adicionales
Posteriormente, los investigadores ingresaron al recinto donde operaban los imputados, encontrando 225.556 productos adicionales almacenados en pallets y cajas, asociados a importaciones previas realizadas por la misma empresa.
Entre las especies incautadas había juguetes electrónicos, mochilas infantiles, relojes digitales, zapatillas, audífonos, consolas portátiles y accesorios tecnológicos con marcas como PlayStation, Nintendo, Pokémon y Hello Kitty. En total, el valor aduanero de la mercancía incautada fue estimado en más de $150 millones.
Trabajo investigativo
El director regional de la Aduana de San Antonio, Ángelo Vergara, destacó que la investigación permitió detectar una operación de alto riesgo.
“Este caso demuestra cómo el trabajo de análisis de riesgo y la coordinación entre distintas unidades del Servicio permite detectar operaciones de alto riesgo y activar oportunamente las acciones de fiscalización y persecución penal para proteger el comercio exterior y a los consumidores”, señaló.
Según las autoridades, la investigación permitió desarticular una operación que utilizaba una empresa fachada para ingresar al país grandes volúmenes de productos falsificados destinados a su comercialización en el mercado nacional.
Finalmente, el Noveno Juzgado de Garantía de Santiago condenó a ambos imputados a 5 años de presidio menor en su grado máximo y al pago de una multa de $200 millones, además de otras sanciones accesorias.