Su esposa, Cathy Barriga, y su padre, Joaquín Lavín Infante, fueron las primeras visitas que recibió este miércoles el exdiputado Joaquín Lavín León, como interno del Anexo Penitenciario Capitán Yáber. En paralelo, su defensa se prepara para la eventual audiencia que defina su futuro judicial.
Quien fue parlamentario hasta el último periodo está en prisión preventiva desde el viernes 8 de mayo por varios delitos de corrupción: falsificación y uso malicioso de instrumento privado mercantil, fraude al Fisco y tráfico de influencias.
Cathy Barriga y su suegro emitieron escuetas declaraciones al retirarse del lugar.
"Dentro de todo está bien, dentro de todo lo que significa esto", dijo la exalcaldesa de la comuna de Maipú.
Por su parte, el exalcande de Las Condes, señaló que, "la verdad es que estando aquí adentro nadie puede decir que está bien, pero dentro de todo lo encontré que estaba tranquilo, esperanzados en lo que pueda lo que pueda pasar".
La estrategia de la defensa es liderada por el abogado Cristóbal Bonasic, quien, a través de un recurso de amparo presentado ante la Corte de Apelaciones de Santiago, reclama una vulneración de derechos del imputado Alavín León, ya que en su resolución, el juez Daniel Urrutia habría considerado delitos por los que el exdiputado no fue deforado.
El recurso fue cogido a trámite por la corte; sin embargo, contó con un voto en contra por considerar que la vía correspondiente era la apelación y no el amparo.
En el escrito, la defensa de Lavín criticó la idea de red de corrupción que estableció el juez Urrutia en su resolución, indicando que dicha afirmación es totalmente ajena a los hechos contenidos en la minuta de formalización, por lo que se trataría de una mera opinión del magistrado.
El tribunal de alzada le solicitó al magistrado del Séptimo Juzgado de Garantía un informe al respecto, en un plazo máximo de 24 horas.