Mostraba una vida de lujos y llena de contactos. Bajo su perfil en redes sociales, Daniel Gómez prometía entradas y accesos especiales, a precios rebajados, para conciertos y festivales como Lollapalloza, BTS, My Chemical Romance y varios otros. Pero cuando llegaba el día del evento, desaparecía con el dinero. Son al menos 13 las víctimas, varias ya denunciaron. Una incluso cuenta con una medida de protección por amenazas.
El sujeto aseguraba tener convenios directos con las principales ticketeras del mercado. Sin embargo, tras recibir millonarios montos en su cuenta personal, cortaba todo tipo de comunicación, dejando a los compradores en la puerta de los recintos y con las manos vacías.
El mecanismo para captar a las víctimas mezclaba la cercanía de las redes sociales con una supuesta "exclusividad". Según los afectados, el sujeto utilizaba la sección "Mejores Amigos" de Instagram para ofrecer los tickets bajo un supuesto trato preferencial.
"Te voy a agregar a mis mejores amigos en otro Instagram, ahí voy subiendo disponibles. Hermanito, puedo conseguir tickets a ese evento", era parte de los mensajes con los que abordaba a los interesados.

Para cerrar los tratos, el imputado apelaba a un discurso de supuesta conveniencia económica: "Normalmente cobro comisión, pero como eres mi amiga, no te cobro comisión. Debes avisarme pronto, porque a las 8 tengo reu y debo rendir algunos tickets".
Otra de sus frases recurrentes para justificar la demora en la entrega del servicio era: "Mi movida es que me reservan, y ahí cerca de la fecha van llegando los tickets, y ahí comienzo a repartirlos... Ah, y obvio. Siempre los tengo más baratos".

¿Qué pasaba el día del concierto?
Cuando las fechas de los espectáculos se aproximaban, las promesas se transformaban en evasivas y, finalmente, en un bloqueo absoluto en plataformas digitales. Una de las afectadas, Juditza Tapia, viajó confiada desde Quillota bajo la promesa de que recibiría sus accesos a último minuto.
Gómez enviaba mensajes señalando: "Pediré que me manden todo para que retires tú. Te llegará correo de una encargada". No obstante, las entradas nunca llegaban.
"Media hora, pasaba una hora, veía, yo veía que la gente estaba entrando al concierto, y yo ahí esperando a que me llegaran las entradas, le escribía, lo llamaba, y no tenías no tenías ni una respuesta", relató Bryan Carmona, otra de las víctimas de este modus operandi.
Para darle validez al engaño, Gómez introdujo en el escenario a una supuesta intermediaria de la ticketera oficial: Valeria Ahumada. A través de correos electrónicos con la iconografía de la empresa. Sin embargo, esa persona no existía.
Desde PuntoTicket SPA declararon: "La persona individualizada como Valeria mencionaba los antecedentes expuestos; no es ni ha sido colaboradora de PuntoTicket. Todos los trabajadores y colaboradores de la compañía cuentan exclusivamente con correos electrónicos corporativos".
Por su parte, la productora Globox —a quien Gómez mencionaba como sus aliados— reconoció que el implicado prestó servicios externos en el pasado, pero cortaron relaciones: "Hemos sabido de algunos casos de personas que dicen haber sido estafadas por Daniel Gómez. Sin embargo, queremos aclarar que él no trabaja ni ha trabajado formalmente para Globox".
La situación escaló a niveles judiciales luego de que Juditza, quien transfirió cerca de un millón y medio de pesos, fuera blanco de amedrentamientos tras "funar" al sujeto en redes sociales: "Daniel, utilizando otra cuenta, pero con el mismo correo, comenzó a amenazarme de que si no borraba la cuenta, me iba a ir a buscar... Tienes una hora para borrar la cuenta".
Actualmente, el caso se encuentra en manos del Ministerio Público. La Fiscalía Regional Metropolitana Sur indaga formalmente tres denuncias bajo un mismo patrón delictual y mantiene diversas diligencias en curso para establecer las responsabilidades penales de Gómez, quien hasta la fecha ha declinado dar declaraciones públicas tras cancelar las entrevistas pautadas.