Este martes 6 de enero quedó fijada la formalización de los dos imputados por el homicidio de Cristóbal Miranda Olivares, el joven que murió tras una brutal golpiza ocurrida durante una fiesta de Año Nuevo en Talcahuano.
Cabe recordar que el hecho se generó el pasado 1 de enero en la fiesta “Lion Dubai 2026”, realizada en el centro de eventos Espacio Marina, donde el joven de 20 años fue brutalmente atacado a golpes por un grupo de sujetos, por razones que están siendo investigadas.
Tras esto, la víctima fue trasladada hasta la Clínica Biobío, donde llegó con un traumatismo cráneoencefálico grave. En este sentido, pese a recibir atención médica, terminó perdiendo la vida durante el fin de semana.
“Todos esperábamos que sucediera un milagro, pero Dios quiso otra cosa. A mí no me cuadra esto de que él anduviera peleando porque era un joven respetuoso con su familia, con sus padres. No se merecía realmente cómo sucedieron las cosas”, confesó a LUN Eduardo Arriagada, propietario de la funeraria a cargo del funeral de Cristóbal y amigo de sus padres.
Las dos versiones de la pelea
De acuerdo con Arriagada, la versión que manejan los cercanos al joven es que todo habría comenzado debido a que alguien se involucró sentimentalmente con un integrante del otro grupo, lo que generó una riña, en la que Cristóbal intervino para intentar calmar la situación.
“Su mamá dice que la golpiza fue premeditada, con alevosía. Porque nadie va y le pone un combo o un palmetazo en la cara a otra persona. Menos todavía hacer que se arrodille para propinarle golpes directamente a la cabeza”, expresó el amigo de la familia.
No obstante, el abogado representante de uno de los imputados, Andrés Cruz, reveló a LUN una nueva versión de lo ocurrido.
“En la carpeta investigativa, a la que tuve acceso, todos los testigos señalan que se trató de una riña en la que intervinieron por lo menos 12 personas, y que en realidad no está claro quién pegó a quién. En esa situación, el Código Penal establece expresamente una figura que es el homicidio en riña, cuya penalidad es muy inferior a aquella que contempla el homicidio simple”, sostuvo el defensor.
En esta misma línea, reconoció que los imputados fueron parte de la pelea, pero asegura que no serían parte de la mortal golpiza.
“Todos se conocían de antes. Habían estado en otras fiestas con antelación. En la carpeta investigativa no consta que exista entre los involucrados algún tipo de reacción por una vinculación amorosa”, señaló.
Según sus declaraciones, el conflicto habría sido gatillado a raíz de un inconveniente en una fiesta pasada, debido al cual le habrían exigido a Cristóbal pedir disculpas.
No obstante, el fiscal Juan Yáñez descartó la hipótesis de una pelea grupal: “Lo que se tiene que tener claro es que riña nunca fue”.