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Gendarme formalizado en operación Apocalipsis entregaba celular a condenados de Punta Peuco

El Cabo Primero, Humberto Sandoval le entregó su teléfono a un exoficial condenado a más de 100 años por crímenes de lesa humanidad.

24horas.cl

Martes 6 de enero de 2026

Este martes, surgió una nueva arista en el marco del caso 'Operación Apocalipsis', instancia que desarticuló una red de corrupción al interior de los centros penitenciarios y finalizó con 47 gendarmes imputados por corrupción.  

De acuerdo a los últimos antecedentes recopilados, el cabo primero, Humberto Darío Sandoval León, de 32 años, entregó su celular para que un reo pudiera contactar a un familiar elaborando una especie de "call center" al interior de Punta Peuco. 

Según lo establecido por el Ministerio Público, el pasado miércoles 26 de noviembre el imputado estuvo a cargo de la custodia del exteniente coronel de Carabineros, e integrante de la Dina, Gerardo Godoy García al interior del Hospital Dipreca.

Allí, Godoy, quien se encuentra cumpliendo una pena de 119 años de cárcel en el centro penal tras ser condenado por crímenes de lesa humanidad ocurridos durante la dictadura, utilizó el teléfono del funcionario para contactar a su hija. 

Precisamente, esta acción se encuentra estrictamente prohibida, independiente de la circunstancia. No obstante, desde la defensa de Sandoval, descartaron cualquier tipo de cohecho al respecto y afirmaron que se trató de un acto humanitario. 

"Don Humberto le prestó, en un acto humanitario, su teléfono celular a un condenado con un cáncer terminal para que tomara contacto telefónico con su hija".

"A pesar de que se llegó a la escucha telefónica, no hay ningún antecedente que luego se recibió alguna cantidad de dinero o algún favor como contraprestación por haber prestado este teléfono", agregó Daniel Jorge, abogado defensor.

Sumado a lo anterior, Humberto Sandoval integraría una de las bandas que trabajaba directamente con los manilleros, coordinando los requerimientos de los internos de Santiago 1 para su ingreso regular. 

Cabe destacar que el imputado ya contaba con antecedentes de corrupción desde su estadía en Santiago 1, cuatro años desde su traslado hasta Punta Peuco.