Una nueva modalidad de fraude afecta a clientes del sistema financiero nacional, caracterizada por la manipulación previa del acceso bancario de las víctimas mediante el uso de datos personales de acceso público como el RUT.
El engaño inicia cuando desconocidos ingresan intencionalmente claves erróneas de manera reiterada en las plataformas digitales del banco. Esta acción gatilla los protocolos automáticos de seguridad y genera el bloqueo preventivo de la cuenta de la víctima.
Después, los estafadores contactan a la persona haciéndose pasar por ejecutivos del área de ciberseguridad o fraude de la entidad bancaria. Al intentar ingresar a su aplicación o sitio web, el usuario confirma que la cuenta está efectivamente bloqueada, lo que otorga veracidad a la llamada.
Con la confianza del cliente ganada, el falso ejecutivo solicita claves secretas, coordenadas o los códigos de verificación enviados por SMS o correo electrónico, alegando que son necesarios para restablecer el servicio.
“Un código de verificación es personal y temporal, pero eso no significa que sea menos importante que una contraseña. Si llega un código que la persona nunca solicitó, debe interpretarlo como una señal de alerta”, señaló César Alcacibar, experto en ciberseguridad y fundador de vZion Cloud.
Frente a este escenario, las recomendaciones operativas contemplan no entablar diálogo con números desconocidos, cortar la llamada de forma inmediata y no hacer clic en enlaces adjuntos en mensajes de texto o WhatsApp.
La verificación debe realizarse siempre a través de canales oficiales iniciados por el propio usuario, llamando directamente a los números de emergencia del banco o acudiendo a las sucursales presenciales.